miércoles, 10 de noviembre de 2021

EL ESPACIO PARA LA LIBERTAD Y EL CRECIMIENTO


 

¿QUÉ PESO LLEVAS SOBRE TI?


Había una vez un santo hindú en África. Vino a la India en peregrinaje; a los Himalayas, particularmente a los sagrados templos hindúes de Badrinath y Kedarnath.

Estos son lugares muy difíciles de alcanzar; y en aquellos tiempos mucho más. Mucha gente simplemente no volvía. Se llegaba a través de pequeños senderos al borde de precipicios de 3,000 m. de profundidad, con nieves perpetuas. Tan sólo un pequeño resbalón y todo habría acabado. Ahora las cosas están mejor, pero en el tiempo del que estoy hablando era muy difícil.

El sannyasin hindú iba cansado, aun llevando muy poco equipaje (porque llevar mucho equipaje a esas alturas se hace imposible); según el aire se va volviendo más fino, se hace más difícil respirar.

Delante de él, vio a una niña que no tendría más de diez años, cargando a un niño, muy gordito, sobre sus hombros. Ella iba sudando, respirando pesadamente, y cuando el sannyasin pasó a su lado le dijo: «Hija mía, debes de estar muy cansada. Llevas mucho peso sobre ti».

La niña se enfadó y le dijo: «Tú eres el que lleva peso. Esto no es un peso, esto es mi hermanito».



FUENTE: OSHO: ‘Misterios de la Vida (I)’, tomado del Libro El Nuevo Amanecer, discurso 27, de la dirección internet www.oshogulaab.com

martes, 9 de noviembre de 2021

CUALQUIER COSA QUE HAGAS PARA SER FELIZ TE HARÁ MÁS DESDICHADO


 

29.CONDICIONAMIENTO, APRENDIZAJE Y EGO I.


Estas tres palabras son lo mismo.

El Ego es una superestructura construida con lo aprendido por condicionamiento, es decir, en las condiciones de tiempo y lugar en las que crecemos.

“En el comienzo fue la palabra”; las palabras se aprenden en situaciones interviniendo otros ingredientes como los sentimientos y las emociones.

Recordemos los premios, los castigos, gustos, dolores, miedos, ilusiones, esperanzas, prejuicios, supersticiones, creencias, pérdidas, depresiones. En una vulgar discusión hay palabras, sentimientos, emociones, diferencias, movimientos, aspavientos, adrenalina, la cara se pone pálida o rosa, el corazón late más aprisa, las demás funciones disminuyen excepto los músculos que se llenan de sangre, los pelos se erizan, los ojos se abren, se suda, se agita la respiración… No pasa sólo una cosa y de todo ello queda memoria, momentos traumáticos y lo que está alrededor se tiñe de rojo, de rechazo, de miedo. Una discusión violenta entre padres en presencia de los hijos, los platos y la sopa de pescado van por los aires y… algún hijo no puede probar más la sopa de pescado. Esclavitud. Así todo en positivo o negativo con razón o sin ella.

Los grandes escenarios donde se crean los condicionamientos se establecen ya desde el momento de nacer y aún antes. No es lo mismo nacer en un pueblo de montaña que en la llanura o el desierto, o en una ciudad pequeña que grande y rica, siendo un chico o una chica, de buena o mala posición social, de clase dirigente o del pueblo, con carrera o sin ella, viajando o no viajando… Estas son sólo algunas de las diferentes condiciones o de “condicionamientos diferentes” que serán la causa de pensamientos, sentimientos y acciones diferentes, que establecerán diferencias, las diferencias competición, lucha, enfrentamiento, antagonismo, exclusión, sufrimiento, siempre DOS opuestos.

Esto es el DUALISMO con el que funciona el Ego. Esta es la Condición Humana pero no la Naturaleza Humana.



Bibliografía:
La luciérnaga ciega: Soko Daido Ubalde
Fotografía tomada de internet

lunes, 8 de noviembre de 2021

CREENCIAS E IDEALES: OTRA FORMA DE LEVANTAR MUROS


 

RELIGIÓN


Una mujer le estaba enseñando a su hijo: «Lo más importante de nuestra religión es servir a los demás». «Comprendo, sólo hay una cosa que no puedo entender: ¿entonces qué harán los demás?» —dijo el joven. «Servirán a otros, por supuesto» —dijo la madre.

«Esto es muy extraño —respondió el joven—. Si todo el mundo sirve a todo el mundo, ¿por qué no nos servimos a nosotros mismos? ¿Por qué toda esta complejidad, por qué convertirlo en una carga; por qué yo debería servir a los demás y esperar que los demás me sirvan a mí?»



FUENTE: OSHO: ‘Misterios de la Vida (I)’, tomado del Libro El Nuevo Amanecer

domingo, 7 de noviembre de 2021

OBSERVARNOS CON SENTIDO DEL HUMOR


 

EL INDIVIDUALISMO IRRESPONSABLE: "NO TE AMO, PORQUE ME AMO"


La egolatría suprime el espacio afectivo. Ella le recrimina, con razón: ¿Cómo amarte si me eres infiel contigo mismo? Al individualista irresponsable le importan un rábano el mundo y los demás. Está concentrado en sí mismo y solamente desea promover sus intereses, así sea a expensas del prójimo. Su regla es: "Sálvese quien pueda".

El único compromiso que conoce es el de la propia supervivencia a cualquier costo. Un toque de avaricia y bastante narcisismo definen su personalidad básica. ¿Qué lo motiva? El éxito personal, ser único y especial, sacar la mejor tajada. Es la estructura del narcisista o el sociópata, la ley de la selva tomada en serio y puesta en práctica de manera sistemática. El egoísmo vulgar o el individualismo posesivo se opone al cuidado del otro ciento por ciento: "No me importa lo que te pase". O si a veces aparece alguna pizca de beneficencia, es tan superficial y banal que molesta. 

La tendencia a la autonomía desenfrenada es clara y destructiva: explotación y utilización del prójimo. Es el típico "idiota moral": al estar concentrado en sí mismo, niega la solidaridad, la reciprocidad, el respeto y la compasión/empatia.

Obviamente, tratar de construir una pareja saludable con una persona con estas características es imposible. De hecho, estos individuos violan sistemáticamente los derechos humanos de su pareja, de manera abierta o sutil.

• Cuando él está enfermo, ella lo cuida. Cuando ella está enferma, él se indigna y arremete contra ella.

• Él siempre se sienta a escucharla pacientemente cuando ella tiene problemas en el trabajo. Un día, el hombre llega abrumado porque tuvo una molesta discusión con el gerente y su esposa le "aconseja" en un tono conmiserativo: "Debes aprender a manejar tus problemas solo".

• Ella siempre le lleva el café por la mañana. Un día la mujer le pide un vaso de agua y él responde: "¿Acaso soy tu sirviente?" Una mujer le reprochaba a su marido: "No sé por qué te molesta que yo use el automóvil y que tú tengas que irte en autobús. ¿Dónde está el amor que sientes por mi? Además, yo soy mujer...". Obviamente los argumentos no tenían más justificación que la propia comodidad. Las estrategias utilizadas para lograr su cometido eran dos: chantaje emocional ("No me amas de verdad") y hacerlo sentir irresponsable ("No reconoces mi debilidad de género"). Ella se había apoderado del único automóvil de la casa hacía meses y no quería compartirlo, ya que el viaje en autobús era bastante dispendioso.

El individualista irresponsable diría: "¡Vete en autobús o a pie, te hace falta ejercicio!" El sumiso sacrificado diría: "Usa tú el automóvil siempre que quieras, no me importa irme en autobús".

El individualista responsable diría: "No te gusta ir en autobús y a mí tampoco, busquemos la forma de turnarnos el automóvil o compremos otro".


Extracto del libro:
Los límites del amor
Walter Riso
Fotografías tomadas de Internet

sábado, 6 de noviembre de 2021

ACEPTAR NUESTRAS AVERSIONES Y DESEOS


 

LA DEDICACIÓN SALUDABLE: HACIA UNA INDEPENDENCIA CONSTRUCTIVA


Extracto del capitulo 8.
La dedicación saludable: Hacia una independencia constructiva

En los últimos cincuenta años, la idea del sacrificio ha tenido el siguiente recorrido: primero, el sacrificio por el sacrificio, que alentaba el auto-castigo y el culto al sufrimiento; luego, el sacrificio como deber, justificado en el principio de candad o generosidad y generalmente mediados por la culpa y, finalmente, la negación a ser héroes, a no mirar la abnegación impuesta como una virtud ejemplar. 

Hoy, la renuncia a sí mismo dejó de ser un ideal, el deber conyugal ha sido reemplazado por el querer conyugal y el amor propio ya no es incompatible con amar a otro. Precisamente, quererse a sí mismo es una de las principales vacunas contra la dependencia, el maltrato y las relaciones de dominancia que vimos antes. La máxima no es: "Te amo, luego existo", sino: "Me quiero a mi mismo, luego puedo amarte".



Extracto del libro:
Los límites del amor
Walter Riso
Fotografías tomadas de Internet
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