domingo, 2 de octubre de 2022

LA VERDAD DE QUIÉN ERES


 

YA ERES TOTAL


Mi lucha tiene que ver con la sensación de que yo no sé vivir, de 
que me limito a existir.

Existir no es el problema. El problema es pensar que sabes vivir, y después esforzarte por hacer que la vida concuerde con ese pensamiento. Recientemente leí una cita preciosa: "¿Sabes cómo hacer reír a Dios? ¡Cuéntale tus planes!". Sí, es un buen chiste. El problema es imaginarse que la vida puede ser conocida, que podemos seguir un manual "de cómo hacer las cosas".

Naces, existes y tienes una vida. Si la vida te cambia completamente porque enfermas y te encuentras en un cuerpo que te resulta extraño e incómodo, entonces comienzas a luchar internamente por volver a ser quien eres.

¿Quién?

Me he perdido.

Sí. Lo que estás describiendo es el "estar perdido". Primero imaginaste que eras un cuerpo que vino al mundo y que está sometido a la enfermedad y al sufrimiento, como todos los demás cuerpos. Esta es la naturaleza del nacimiento y de la muerte. Después te perdiste en tu identificación con ese cuerpo que nació. La verdad de quién eres nunca vino al mundo, ni siquiera está sujeta al nacimiento. Es lo que da lugar a ello. Lo que hay antes del nacimiento. Eso es quien tú eres. En esa realización tú eres hallado y, en ese hallazgo, gritarás: "¡Nunca estuve perdido! Sólo imaginaba que estaba perdido en un cuerpo, luchando por descifrar mi situación".

Tú estás aquí. Como quiera que te imagines ser, estás aquí.

Imagínate como un cuerpo, estás aquí. Imagínate como Dios, estás aquí. Imagina que no tienes ningún valor, o que eres superior, o que no eres nada, sigues estando aquí. Mi sugerencia es que abandones toda imaginación, aquí.

No puede haber confusión a menos que estés tratando de encontrarte en tus pensamientos. No puedes encontrarte allí. A veces tus pensamientos son buenos y a veces son malos. A veces son pensamientos abiertos y a veces cerrados. Tú eres antes que todos los pensamientos. Simplemente dirige tu atención a aquello que es antes de todo pensamiento. No tienes que ir a ninguna parte para ese retorno porque eso que es anterior a todo pensamiento nunca ha nacido y no está sujeto a ir y venir, a aparecer y desaparecer. Es antes que el pensamiento, durante el pensamiento y después del pensamiento. La eternidad es anterior, en medio y después de la confusión.

En algún momento de tu vida surge una madurez en la que dejas de imaginar que puedes hallarte a ti mismo en cualquier comprensión mental o en cualquier pensamiento. Entonces, independientemente de los pensamientos, cualquiera que sea la confusión que surja, no buscarás tu liberación en los pensamientos.

Ese momento es ahora. Ahora no significa en el presente. Ahora es antes del pasado, del presente y del futuro.

¿Estás diciendo que simplemente es?

Sí. Estoy diciendo que tú eres. Antes de este cuerpo, después de este cuerpo y durante este cuerpo, tú eres. Ahora bien, si sólo entiendes esto intelectualmente, no habrá liberación. No estoy hablando de una comprensión mental. Estoy hablando de la realización. La realización no llega cuando se busca en los pensamientos.

Existe la idea de que si piensas el pensamiento correcto, como "yo soy Dios", o "soy libre", o "estoy iluminado", o "estoy realizado", o "yo soy Eso", todo quedará resuelto. Pero estas declaraciones vienen después de la realización. ¿Entiendes esto?

Creo que sí. ¿Estoy confusa porque estoy tratando de curarme a mí misma con mis pensamientos?

Sí, estás tratando de curar lo que ya es total. Y eso es muy confuso.

Los médicos me han dicho que puedo curarme a mí misma, y ahora tengo esperanza y estoy pensando que tal vez pueda.

Pero cuando te refieres a ti misma, sigues hablando de tu cuerpo. En último término, el cuerpo no puede ser curado.

Puedes curar una cosa, pero más adelante alguna otra fallará. En definitiva, todos los cuerpos tienen un fin.

De acuerdo. Lo que trato de decir es que el bloqueo no es el cuerpo, es el dolor.

No, ni siquiera es el dolor. Es cierta relación con el dolor. Es el pensamiento: "No, no quiero el dolor". La razón por la que surge este pensamiento es que identificas tu cuerpo con quien eres. Imaginas que las experiencias que llegan a ti a través del sistema sensorial guardan relación contigo, que pueden desgarrar, atravesar o fragmentar quien eres. A eso se lo llama existencia condicionada, y estás tratando de sanar eso, de volver a juntar las piezas.

Cada vez que intento hacer algo para cambiar la energía tengo que enfrentarme constantemente con el caos, los bloqueos, las pruebas y con hacer más esfuerzos.

¿Qué pasaría si ahora mismo no trataras de cambiar nada? En ese caso, ¿cuál sería el problema?

Bueno, hoy es la primera vez en cuatro años que he sido capaz de sentarme cómodamente en el suelo y meditar. Al hacerlo, me he dado cuenta de que otras veces que había meditado, en el pasado, sentía calor y empezaba a toser, pensaba que estaba saboteando mi meditación. Entonces simplemente me abría y era como si entrase una brisa por la puerta.

Pero aún sigues hablando del cuerpo. El cuerpo está sujeto a la comodidad y a la incomodidad. Está sometido a la fragmentación, puede ser pinchado y atravesado. Está sujeto a la muerte. No es hacia eso hacia lo que yo estoy apuntando. Estoy apuntando hacia quien tú eres, a eso que no puede ser pinchado porque no es una cosa, a eso que no puede ser fragmentado porque nada puede ser separado de ello. Mientras sigas identificándote con este cuerpo, habrá sufrimiento. Habrá placer y también habrá sufrimiento. Por un momento deja de intentar cambiar nada. Deja de intentar conservar, deja de intentar alejar. ¿Ves? Lo has vislumbrado en ese momento, y ha habido paz.

El cuerpo se pudrirá. Eso ya lo sabes. Algunos cuerpos empiezan antes que otros.

Esto lo observas en las plantas y en otros animales. Algunos de ellos se mantienen muy saludables y vitales, otros no. Así es la naturaleza de la forma. Quien tú eres no está sujeto a putrefacción.

No te estoy diciendo que no cuides tu cuerpo. Estoy diciendo que no podrás hacerlo realmente hasta que te des cuenta de que cuidarlo no tiene nada que ver con quien eres. En primer lugar despierta a quien eres, entonces, si cuidas o no el cuerpo es secundario. Hasta que despiertes confundirás atenderlo con encontrar la felicidad.

El cuerpo se interponte en mi camino porque me gusta mantenerme enfocada y equilibrada, y el dolor corporal parece impedir eso, me siento en un caos...
Eso solamente es más confusión. Es únicamente una idea.

Suéltalo todo. No intentes cambiar nada. No trates de conservar nada. No rechaces nada. Entonces ¿qué es lo que importa?

El miedo.
¡Miedo! ¿Dónde? ¿Dónde está?
Ahora dime la verdad. En ese momento en que te has dado la vuelta para encontrar el miedo, en ese mismo momento en que te giraste para mirarlo, ¿qué descubriste? No me mientas o te tiro algo.
(Riéndose) ¡Me estás dando más miedo!

Yo no veo ningún miedo. En el instante en que miraste no había miedo. No había nada. Te encontraste con él investigando, indagando, con inocencia. Para volver a tener miedo tuviste que volver a fabricarlo. Pensaste: "No puede ser así de simple, no puede ser así de fácil". Bueno, pues lo es.

Ahora aquiétate. Mantente abierta. Deja de contarte una historia sobre lo que tiene que ser y lo que no tiene que ser: "Si mi enfermedad estuviera curada, estaría curada". Este tipo de actividad mental es una adicción. Es una enfermedad mental y te distrae de lo que siempre es pleno y saludable. Tú eres eso que siempre es pleno y saludable.

Cuando reconozcas eso, entonces sí, cuida tu cuerpo. Cuida la Tierra. Cuida a tus hermanos y hermanas, a tus padres, a tus amantes, a tus hijos. Pero primero realiza tu ser, de otro modo este "cuidar a" sigue siendo un intento de extraer salud y plenitud de una imagen mental. No sirve de nada. No funciona.

Ciertamente, ahora te has dado cuenta de que no funciona. Es el trabajo del diablo, de Lucifer. El diablo es la tiranía de la mente.

¿Conoces la historia de Lucifer? Lucifer abandona la mano derecha de Dios y desciende a su propio reino donde él puede mandar, donde puede decir lo que es y lo que no es. A eso se lo llama Infierno. Cuando Lucifer retorna a la mano derecha de Dios para postrarse finalmente como Su sirviente, entonces es Fiel a su nombre, Ángel de Luz. Cuando la mente reconoce que sólo es una servidora de Dios, entonces la mente es útil.




Extracto del libro:
Libertad y resolución
Gangaji
Imágenes tomadas de internet

sábado, 1 de octubre de 2022

LA HERRAMIENTA


 

ARROGANCIA


 

LA FALTA DE MEMORIA DEL AMOR


«¿Por qué no dejas nunca de hablar de mis pasados errores?», le preguntó el marido a su mujer. «Yo pensaba que habías perdonado y olvidado».

«Y es cierto. He perdonado y olvidado», respondió la mujer. «Pero quiero estar segura de que tú no olvides que yo he perdonado y olvidado».

* * *

Un diálogo:

El discípulo: «¡No te acuerdes de mis pecados, Señor!».

El Señor: «¿Pecados? ¿Qué pecados? Como tú no me los recuerdes… Yo los he olvidado hace siglos».

El Amor no lleva cuenta de las ofensas.



Del libro:
Anthony de Mello
El Canto del Pájaro
Fotografía tomada del internet

viernes, 30 de septiembre de 2022

LA TORMENTA SOY YO MISMO


 

EL PRIMER PASO ES LA RECOMPENSA


La vida no ofrece garantías. Dar un primer paso no nos garantiza el éxito, no nos 
garantiza llegar adonde nos habíamos propuesto, no nos garantiza cumplir íntegramente nuestras expectativas. Dar ese primer paso es la recompensa, estar dispuestos a vivir y a arriesgarnos para mejorar nuestra vida es la recompensa, enfrentarnos a nuestros fantasmas y a nuestras limitaciones es la recompensa, el aprendizaje vital y el autoconocimiento es la recompensa.

No se requiere mucho valor para dar un pequeño paso. Sin embargo, ese coraje acumulado en cada pequeño paso es el motor que nos impulsa, llegado el momento, a dar los grandes pasos que marcan la diferencia en nuestra vida, esos pasos que representan un antes y un después, que albergan la posibilidad de un nuevo renacer personal.

Daniel Ramos Autó



Extracto del libro:
365 semillas de conciencia para una vida plena
Fotografías tomadas de Internet

jueves, 29 de septiembre de 2022

HACERSE CARGO DE LA MENTE


 

LA PALABRA DE CUATRO LETRAS


🙏SUCCEDIO UNA VEZ ... UN CLIENTE QUE entraba a la farmacia 
de Shankaran Pillai vio a un hombre fuera abrazando un poste de luz, con los ojos en blanco.

-¿Quién es ese hombre? ¿Qué le sucede? -preguntó al entrar en el establecimiento.

-¡Ah, ese! Es uno de mis clientes -respondió Shankaran Pillai, impávido.

-Pero ¿qué le pasa?

-Quería un remedio para la tosferina y le proporcioné la medicina apropiada.

-¿Qué le diste?

-Una caja de laxantes. Le obligué a tomársela aquí mismo.

-¡Laxantes para la tosferina! ¿Por qué le has dado eso?

-¡Ay, por favor, si ya has visto cómo está! ¿Crees que va a atreverse a toser otra vez?🙏

La caja de laxantes de Shankaran Pillai es representativa del tipo de solución que se vende en todo el mundo a las personas que buscan el bienestar y por la que el término «gurú» se ha convertido en una palabra de cuatro letras no muy agradable .

Por desgracia hemos olvidado el sentido real del término.

«Gurú» significa en sentido literal «aquel que disipa la oscuridad ». La función del gurú, contrariamente a la creencia popular, no es enseñar, adoctrinar o convertir. El gurú está ahí para arrojar luz sobre dimensiones que se encuentran más allá de la percepción sensorial y el drama psicológico, sobre dimensiones que actualmente no somos capaces de percibir.

El gurú está ahí, fundamentalmente, para arrojar luz sobre la propia naturaleza de tu existencia.

Hay muchas enseñanzas falsas y engañosas en nuestro mundo hoy. «Estar en el momento presente» es una de ellas e implica que podrías estar en otra parte si quisieras.

¿Cómo es posible? El presente es el único lugar en el que puedes encontrarte. Vives o mueres en este momento. Este instante es la eternidad. ¿Cómo vas a escapar de él, aunque lo intentes?

Ahora mismo, tu problema consiste en que sufres por algo que sucedió hace diez años y por lo que podría ocurrir pasado mañana. Ambos temores no son verdaderos: se trata de un juego de la memoria y la imaginación. ¿Significa esto que para encontrar la paz has de aniquilar la mente? De ninguna manera. Únicamente quiere decir que necesitas hacerte cargo de ella. Tu mente contiene enormes reservas de recuerdos e increíbles posibilidades de la imaginación que son resultado de un proceso evolutivo de millones de años; cuando eres capaz de usarla y dejarla de lado a voluntad la conviertes en una herramienta fantástica. Rechazar el pasado y descuidar el futuro es trivializar esta maravillosa facultad. De modo que «estar en el momento presente» se convierte en una limitación psicológica paralizante, pues niega nuestra realidad existencial.

«Haz solo una cosa cada vez» se ha convertido en otro popular eslogan de autoayuda. ¿Pero por qué habrías de hacer solamente una cosa cuando la mente es una máquina multidimensional extraordinaria capaz de manejar diversos niveles de actividad al mismo tiempo? En lugar de domesticar y aprender a dirigir la mente, ¿por qué quieres destruirla?

Pudiendo conocer el emocionante gozo de la actividad mental, ¿por qué optar por una l0botomía y ser un vegetal voluntariamente?

Otra expresión que se ha convertido en un cliché a causa de su uso excesivo es el «pensamiento positivo». Si se simplifica demasiado y se usa como un mantra que lo resuelve todo fácilmente, el pensamiento positivo se convierte en un modo de encubrir o azucarar la realidad. Cuando eres incapaz de procesar la información en tiempo real y controlar tu drama psicológico, te aferras al «pensamiento positivo» como un calmante. Y si bien al principio podría parecer que así infundes nueva confianza y optimismo a tu vida, en esencia se trata de una opción limitada. A largo plazo, si niegas o amputas una parte de la realidad, tendrás una perspectiva desequilibrada de la vida.

También está el tradicional negocio de trasladar el bienestar humano a los cielos y afirmar que el núcleo del universo es el amor. El amor es una posibilidad humana. Si necesitas un curso de repaso, puedes aprender de tu perro, ¡él rebosa afect0! No tienes que viajar al espacio exterior para conocer el amor. Estas filosofías pueriles tienen su origen en la creencia de que la existencia es humano céntrica; esta idea nos ha privado de sentido común y nos ha hecho cometer los crímenes más inhumanos y atroces a lo largo de la historia, algunos de los cuales siguen perpetuándose hoy en día.

Como gurú, no tengo ninguna doctrina que enseñar, ninguna filosofía que impartir, ninguna creencia que difundir, por la simple razón de que la única solución para todos los males que asolan a la humanidad es la autotransformación.

Esta no consiste en un mejoramiento personal; no se alcanza a través de la moral o la ética ni mediante cambios de actitud o conducta, sino al experimentar la naturaleza ilimitada que somos. La autotransformación implica la desaparición de lo caduco: es un cambio dimensional en la forma de percibir y experimentar la vida.

Saber esto es yoga y quien lo ha integrado en sí mismo es un yogui. Alguien que te guía en esta dirección es un gurú.

El propósito del presente libro es ayudarte a que el gozo sea tu fiel compañero. Para que esto suceda, estas páginas no te ofrecen un sermón, sino una ciencia; no te ofrecen enseñanzas, sino una tecnología; no te ofrecen un precepto, sino un camino. Ha llegado el momento de explorar esta ciencia, trabajando con sus técnicas, andando el camino.

Durante este viaje el gurú no es el destino, sino el mapa.

La dimensión interior es un terreno desconocido. Si estás familiarizándote con un lugar que no conoces, ¿no es mejor contar con indicadores? Aunque podrías explorarlo por ti mismo, posiblemente te llevaría varias vidas. Cuando te encuentras en un terreno desconocido es razonable seguir las indicaciones. En cierta manera un gurú no es sino un mapa de carretera vivo; de ahí las siglas GPS: Guru Pathfinding System (sistema que te permite encontrar el camino con la ayuda de un gurú).

Esta es la razón de la existencia de la infame palabra de cuatro letras: gurú. .

Así que para facilitarte doblemente las cosas, te ofrezco otra de ocho letras ...

. .. Sadhguru


Extracto del libro:
Ingeniería interior
Sadhguru
Fotografía tomada de la internet
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