domingo, 4 de marzo de 2018
sábado, 3 de marzo de 2018
7 PECADOS CAPITALES
De rodillas en el confesionario, un arrepentido admitió que era culpable de avaricia, gula, lujuria, pereza, envidia, soberbia e ira:
Jamás me confesé. Yo no quería que ustedes, los curas, gozaran más que yo con mis pecados, y por avaricia me los guardé.
¿Gula? Desde la primera vez que la vi, confieso, el canibalismo no me pareció tan mal.
¿Se llama lujuria eso de entrar en alguien y perderse allí adentro y nunca más salir?
Esa mujer era lo único en el mundo que no me daba pereza.
Yo sentía envidia. Envidia de mí. Lo confieso.
Y confieso que después cometí la soberbia de creer que ella era yo.
Y quise romper ese espejo, loco de ira, cuando no me vi.
YO PECADOR
Me confieso, padre, y disculpe la demora. Fue a fines del año 93, creo, si no recuerdo mal. Yo volaba hacia Madrid, y en el avión estaba leyendo un diario español, para ponerme al día con las novedades de la madre patria. Un aviso, bastante grande, me llamó la atención. Era un convento haciendo publicidad. Un convento de clausura, en Granada, que andaba escaso de monjas. Yo no sé si usted conoce, padre. El convento había sido fundado, no sé cuándo, para albergar más de cien monjas, y ya no tenía más que nueve. El aviso invitaba a las muchachas españolas a meterse al encierro, y les prometía la gloria: «¡Entrégate al Señor!», decía el aviso, y decía: «¡El te dará el goce eterno!» Como lo oye. Aquello me fulminó, padre, le ruego que comprenda. ¡El goce eterno! Me sentí humillado. Y entonces, padre, lo confieso, cometí el sacrificio de pensar que Dios Nuestro Señor estaba practicando la competencia desleal. Juro que me arrepentí en el acto, pero reconozco que justo en ese momento el avión pegó tremenda sacudida.
viernes, 2 de marzo de 2018
EL BUDA Y MARA
Cuando hablamos sobre qué es el Buda, también hemos de hablar sobre qué no es. Lo opuesto al Buda es Mara. Si el Buda es Iluminación, en tal caso ha de haber algo que no sea Iluminación. Mara es la ausencia de Iluminación. Si el Buda es comprensión, Mara es la falta de comprensión, y si el Buda es bondad incondicional, Mara es odio o ira, etc. Si no comprendemos a Mara, no comprenderemos al Buda.
Del mismo modo que una rosa está formada por elementos no-rosa, el Buda está formado por elementos no-Buda y uno de ellos es Mara. Si la basura no existiera, la rosa tampoco existiría. Este descubrimiento es importante y transformó por completo mi forma de comprender al Buda.
Cuando observas una cosa quizá pienses que es inmaculada y muy hermosa y que la basura, en cambio, que no es bella ni huele demasiado bien, es lo opuesto a ella. Pero si observas con atención la rosa, verás que la basura ya estaba presente en ella antes y después de que la rosa existiera, y también en este mismo momento. ¿Cómo es eso posible?
Los jardineros no tiran la basura. Saben que si la cuidan, al cabo de algunos meses se convertirá en abono orgánico y servirá para cultivar lechugas, tomates y flores. Son capaces de ver las flores o los pepinos que hay en la basura. Pero también saben que todas las flores acaban convirtiéndose en basura. Éste es el significado de la impermanencia: todas las flores acabarán convirtiéndose en basura. Aunque la basura apeste y sea desagradable, si sabes ocuparte de ella, la transformarás en flores. En esto consiste lo que el Buda describió como ver las cosas de una forma no dualista. Si observas las cosas de ese modo, comprenderás que la basura puede convertirse en una flor y que una flor puede convertirse en basura.
Cada vez que practicas el ser consciente -cuando vives conscientemente- estás residiendo en el Buda. Y cuando vives en el olvido, estás residiendo en Mara. Pero no creas que el Buda y Mara son enemigos que se pasan todo el día luchando entre ellos. No. Son amigos. La siguiente historia que escribí te lo demuestra:
Un día el Buda se encontraba en una cueva en la que hacía un agradable frescor. Ananda, su ayudante, meditaba andando cerca de ella intentando impedir la entrada a los numerosos visitantes que acudían a visitar al Buda, para que éste no tuviera que pasarse todo el día recibiéndolos. Aquel día mientras Ananda estaba meditando, vio que alguien se aproximaba, y a medida que el visitante se iba acercando descubrió que era Mara.
Mara había intentado tentar al Buda la noche antes de que éste alcanzara la Iluminación. Le había dicho que si abandonaba la práctica de ser consciente se convertiría en un hombre poderosísimo: en un político, un rey, un presidente, un ministro o un exitoso hombre de negocios con mucho dinero y rodeado de bellas mujeres Mara hizo todo cuanto pudo para convencer al Buda, pero fracasó.
Ananda se sintió muy incómodo al ver a Mara, pero como éste ya le había visto, no podía esconderse. Se saludaron.
Mara le dijo: -Desearía ver al Buda.
jueves, 1 de marzo de 2018
INSOMNIO
Un hombre había gastado miles de dólares yendo de médico en médico buscando una cura para su insomnio. Finalmente un médico logró ayudarle.
-Debes estar tremendamente aliviado!‘, le comentó, comprensivo, uno de sus amigos-.
-Imagínate! -le contestó el insomne curado-. A veces me quedo despierto toda la noche recordando cuánto sufría.
miércoles, 28 de febrero de 2018
TAO TE KING: PRINCIPIO 37
El Tao, por su naturaleza, no actúa, pero nada hay que no sea hecho por él.
Si los príncipes y los reyes pudieran adherírsele,
todos los seres evolucionarían por sí mismos.
Si al evolucionar apareciera el deseo de obrar,
yo lo mantendría en la simplicidad sin nombre.
En la simplicidad sin nombre no existe el deseo.
Sin deseos es posible la paz y el mundo se ordena por sí mismo.
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