Una tercera idea agrega otra dimensión al fenómeno de la atracción. La teoría de la búsqueda del reconocimiento sostiene que el factor importante en la elección de pareja es la forma en que la relación con ese otro podría incrementar nuestra valoración de nosotros mismos. La pregunta que surge en este momento es:
¿Cómo afectará a mi ego el hecho de estar con esta persona?. Todos hemos experimentado orgullo cuando la presa mas apetecible de la reunión finalmente salía del salón con nosotros.
A este valor adicional que me confiere ser elegido por el que es codiciado por otros lo voy a llamar la búsqueda del placer narcisista de la relación. El reclamo de una mirada privilegiada, selectiva y puntual que quizás empezó con la necesidad de ser el preferido de mis padres y sobre todo el amado de mi madre. Porque la mirada de la madre no es reemplazable. Tanto para los hombres como para las mujeres, la madre representa la única persona con quien alguna vez fuimos uno.








