Lao Tse ha dicho: «Busca, y no encontraras. No busques, y encontraras». Se trata de una de las declaraciones más importantes de todos los tiempos. Busca, y no encontraras. En el mismo acto de buscar has perdido.
En el mismo acto de buscar has asumido un punto de vista equivocado. En el mismo acto de buscar has aceptado una cosa... que no lo tienes. Ahí es donde radica la equivocación. Lo tienes, ya lo tenes. En cuanto empiezas a buscarlo, te vuelves neurótico, porque no puedes encontrarlo... no hay ninguna parte donde encontrarlo; ya está ahí.
Es como un hombre que busca sus gafas. Ya las tiene en los ojos, en la nariz, ¡y mira a través de esos cristales para buscar! Nunca las encontrará. Ya no existe posibilidad, todas las puertas se han cerrado... a menos que recuerde que toda búsqueda es inútil, a menos que recuerde «si puedo ver, entonces las gafas ya deben estar delante de mis ojos, de lo contrario, ¿cómo podría ver,».









