No vagabundear por el mundo del deseo es otra forma de describir una soledad fresca y encajada. Vagabundear por el mundo del deseo implica buscar alternativas, buscar algo que nos reconforte: alimento, bebida, gente. La palabra deseo indica una cualidad de adicción: es nuestra forma de aferramos a algo porque queremos tenerlo todo bajo control.
sábado, 29 de noviembre de 2014
LA NIÑA Y EL ACRÓBATA
Era una niña de ojos grandes como lunas, con la sonrisa suave del amanecer. Huérfana siempre desde que ella recordara, se había asociado a un acróbata con el que recorría, de aquí para allá, los pueblos hospitalarios de la India. Ambos se habían especializado en un número circense que consistía en que la niña trepaba por un largo palo que el hombre sostenía sobre sus hombros. La prueba no estaba ni mucho menos exenta de riesgos.
Por eso, el hombre le indicó a la niña:
--Amiguita, para evitar que pueda ocurrirnos un accidente, lo mejor será que, mientras hacemos nuestro número, yo me ocupe de lo que tú estás haciendo y tú de lo que estoy haciendo yo.
viernes, 28 de noviembre de 2014
COMPARTIRLO TODO, INCLUSO ALGO DIFÍCIL
Si ninguno de los dos habéis tenido éxito en la práctica, el viernes será el momento para escucharos profundamente y hablaras con afecto. El que se ha enojado tiene derecho a decir lo que guarda en su corazón. Si es tu pareja la que se ha enfadado, limítate a escucharla, porque has hecho la promesa de escuchar sin reaccionar. Haces todo lo posible por practicar el escuchar compasivamente, no con el propósito de juzgar, criticar o analizar, sino sólo para ayudar a la otra persona a decir lo que piensa y para aliviar su sufrimiento.
Cuando compartes tu sufrimiento, tienes derecho a decir lo que guardas en el corazón, en realidad es tu deber hacerlo, porque la otra persona tiene derecho a saberlo todo, ya que os habéis hecho una promesa.
jueves, 27 de noviembre de 2014
miércoles, 26 de noviembre de 2014
EDUCAR ES SEMBRAR II
Porque educar es sembrar. Sembrar amor, sembrar consciencia, sembrar humanidad para que crezcan buenas personas, buenos ciudadanos y buenos profesionales. Quiero compartir contigo un texto precioso de Marguerite Yourcenar sobre la educación de los niños. Me parece extraordinario. Aquí queda, para que lo disfrutes y lo paladees:
“He reflexionado con frecuencia acerca de lo que podría ser la educación del niño. Pienso que se necesitarían estudios básicos, muy simples, en los que el niño aprendiera que vive, en el seno del universo, sobre un planeta cuyos recursos deberá cuidar más tarde, que depende del aire, del agua, de todos los seres vivientes, y que el menor error o la menor violencia, pueden destruirlo todo. Aprendería que los hombres se han matado entre sí en guerras que sólo han producido otras guerras, y que cada país acomoda su historia, falsamente, para halagar su orgullo.
EDUCAR ES SEMBRAR (¡te encantará!)
Germán tomaba todos los días el mismo autobús para ir a su trabajo. Una parada después de la suya, siempre subía una anciana y se sentaba al lado de una ventana. La anciana abría una bolsa y durante todo el trayecto iba tirando algo por la ventana.
Como todos los días hacía lo mismo, Germán, muy intrigado, se acercó a ella y le preguntó qué era lo que tiraba por la ventana.
—Son semillas —le dijo la anciana.
—Pero las semillas caen encima del asfalto, las aplastan los coches, se las comen los pájaros... ¿Cree que sus semillas germinarán al lado del camino?
—Seguro que sí. Aunque algunas semillas en efecto se pierdan, algunas más acabarán en la cuneta y, con el tiempo, germinarán.
—Pero tardarán en crecer, necesitan agua...
—replicó Germán.
—Yo hago lo que puedo hacer. ¡Ya vendrán los días de lluvia!
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