viernes, 23 de agosto de 2013

INVASORES


FORTALEZA



Uno puede apegarse demasiado a un refugio, a una protección, pero eso no te brindará fortaleza. Esta siempre llega cuando te enfrentas a situaciones duras, contrarias, que te distraen.

En la Antigüedad la gente solía irse a los monasterios, al Himalaya, a cuevas remotas, donde alcanzaba una cierta paz. Pero esa paz era barata, porque siempre que regresaba a las praderas, al mundo, dicha paz de inmediato se hacía añicos. Era demasiado frágil y la gente le tomaba miedo al mundo. De modo que se trata de una especie de escapatoria, no de desarrollo. 

En lo que insisto es en aprender a estar solos, pero jamás te aferres demasiado a tu soledad, para que no pierdas la capacidad de relacionarte con otros. Aprende a meditar, pero no te vayas a un extremo. De modo que seas incapaz de amar. Esta en silencio, en paz, quieto, pero no te obsesiones con ello, de lo contrario no podrás enfrentarte al mundo, al mercado. 

Es fácil permanecer en silencio cuando se está solo. Cuesta guardar silencio cuando se está con gente, pero hay que encarar esa dificultad. Una vez que estés en silencio con otras personas, lo habrás conseguido; entonces ya nada puede destruirlo.

Del libro:
DÍA A DÍA
Osho
Día 166

jueves, 22 de agosto de 2013

DEPRESIÓN Y PAREJA


Estamos deprimidos si sólo queremos estar tirados en el sofá, dormir y no hacer nada. En la depresión imitamos a la muerte: nos alejamos de nuestra pareja y en soledad aquietamos el cuerpo en la oscuridad.

Uno de los orígenes de la depresión viene de nuestra gestación, de ser hijos no deseados. Cuando no se nos permite descargar la ira hacia nuestros padres, la familia, la descargamos hacia nosotros mismos. Tampoco podemos estudiar nuestra familia sin analizar la sociedad en que ella está sumergida. Como afirma Alejandro Jodorowsky tras cada depresión se encuentran un mito olvidado que está en la base de todo, de la religión desde luego, pero también de la sociedad.

Ante la depresión ¡actúa!

1.-Aprende a expresar la ira hacia el exterior, no la retengas.

2.-Encuentra espacios personales para tu autosatisfacción.

3.-Deja de acusar a los acontecimientos externos y toma consciencia de lo que te sucede. Trata de aceptar y experimentar aquello que la vida te pone delante.

4.- Recuerda que todo tiene un final, incluso la propia depresión.

5.-Reconcíliate con la muerte del cuerpo, para empezar a vivir.

APEGADO A UNA PROTECCIÓN




AMOR MUNDIAL


SALVAJE


El amor es salvaje, y en cuanto uno intenta domesticarlo, resulta destruido. Es un remolino de libertad, de salvajismo, de espontaneidad.

No puedes dirigir y controlar el amor. Controlado, está muerto. Solo puede ser controlado cuando ya lo has matado. Si está vivo, te controla, no al revés. Si está vivo, te posee. Simplemente estas perdido en él porque es más grande y vasto que tú, más primigenio, más fundacional. 

Así que recuerdalo, porque del mismo modo llega Dios. Del modo en que te llega el amor, así te llega Dios. Dios también es salvaje... más que el amor. Un Dios civilizado no es un Dios. El Dios de la iglesia, el del templo, no es más que un ídolo. Dios ha desaparecido de allí hace mucho tiempo, porque no hay modo de aprisionar a Dios en un templo o en una iglesia. Para Dios, esas son tumbas. 

Si quieres encontrar a Dios, deberás estar disponible a la energía salvaje de la vida. El amor es el primer vislumbre, el inicio del viaje. Dios es el clímax, la culminación, pero Dios llega como un remolino. Te arrancará de cuajo, te poseerá. Te aplastará en piezas. Te matará y resucitará. Ha de ser ambas cosas: la cruz y la resurrección.

Del libro:
DÍA A DÍA
Osho
Día 165
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