viernes, 12 de noviembre de 2021

POLÍTICA, PROGRESO, RIQUEZA, APRENDIZAJE, RELIGIÓN Y CULTO


 

SÓLO CAERSE Y ROMPERSE


Había una vez un eremita de Sungyueh que era conocido con el insondable nombre de Horno Caído y Roto (Po Tsao To). En la montaña de Sungyueh, donde él vivía, había 
una pequeña capilla con un horno dentro. Durante mucho tiempo, muchos peregrinos habían ido allí para ofrecer sacrificios a todos los budas, matando y cocinando miles de animales en el horno.

Un día, el eremita reunió a una multitud de monjes de diferentes lugares para visitar su morada. Al entrar en la capilla, empezó a golpear el horno con una gran maza diciendo:

-¡Esto es sólo un horno hecho de ladrillos! ¿Qué clase de espíritus podrían morar en él? ¿Cómo podría ser que absorbiese la fuerza de todos los sacrificios?

En total repitió sus golpes tres veces; y entonces el horno se cayó y se rompió en pedazos. En su lugar, apareció ante los monjes un ser con una túnica azul y les saludó inclinándose con respeto.

-¿Quién eres? -preguntó el eremita.

-Soy el espíritu del horno -fue la respuesta.- Durante mucho tiempo fui recompensado con muchos sacrificios; hoy, debido a las palabras del venerable Maestro, he abandonado mi previa forma para entrar en el Camino del Cielo. Me arrodillo ante ti, oh Maestro, para darte las gracias y expresarte mi respeto.

-No tengo ningún mérito -protestó Po Tsao To-, ésta es tu naturaleza original.

Como respuesta, el espíritu se inclinó saludando tres veces y después se desvaneció.

Tras ver esto, los demás empezaron a hablar todos a la vez.

-Hace mucho tiempo -decían- nos convertimos en monjes, pero nunca recibimos tus instrucciones. Dinos, ¿qué secreto dijiste al espíritu del horno ante cuya compresión se elevó directamente al cielo?

-Como sabéis, sólo dije que el horno estaba hecho de ladrillos; ¿qué otra cosa podría añadir a esto, hermanos?

La multitud no tuvo nada que responder a esas palabras; entonces, el eremita preguntó de nuevo:

-¿No comprendéis?
-No, no comprendemos.

-Ésa es vuestra propia naturaleza primigenia
-dijo-; ¿era tan difícil verlo?

Todos los monjes se iluminaron al oír esto. Uno tras otro empezaron a dar las gracias al eremita, al tiempo que exclamaban: ¡Sólo caerse y romperse! ¡Simplemente caerse y romperse!

Comentario: El espíritu del horno había disfrutado y dependido de los sacrificios que aceptó durante muchos años a través del horno como su «cuerpo»; al final, gracias al eremita, tuvo la oportunidad de comprender por sí mismo la naturaleza común del espíritu y del cuerpo del horno. Al fin y al cabo, el horno estaba hecho de ladrillos. Los huesos y la carne consisten también en numerosos elementos. En el budismo consisten en los cuatro elementos principales: tierra, agua, viento y fuego. En este punto, la forma del horno es la misma que cualquier criatura. El espíritu de todas las criaturas está basado en huesos, carne y columna vertebral. De esta forma puede verse la estricta conexión entre el horno y su espíritu; son lo mismo.

El eremita guió a los monjes a través de la contemplación de esta Verdad. Su tarea consistía en destruir en su mente los límites relativos entre el «cuerpo» y el «espíritu», el «yo» y «las otras cosas». Al destruir el horno, el Maestro los hizo elevarse al reino de la Vacuidad y ver la naturaleza vacía del ser. 

Se sintió feliz al ver que los monjes habían alcanzado por fin la realización; de aquí que su exclamación «¡Sólo caerse y romperse!» signifique «¡Ni forma ni espíritu!». No había absolutamente nada, en total acuerdo con el principio chan, que decía: «Los Cuatro Grandes Reinos consisten en nada; las Cinco Esferas Ilimitadas sólo contienen Vacío»



Extracto tomado del libro:
100 Koans del budismo Chan
Alexander Holstein
Imágenes tomadas del Internet

miércoles, 10 de noviembre de 2021

INFINITA FLEXIBILIDAD Y UN CORAZÓN SENCILLO


 

EL ESPACIO PARA LA LIBERTAD Y EL CRECIMIENTO


 

¿QUÉ PESO LLEVAS SOBRE TI?


Había una vez un santo hindú en África. Vino a la India en peregrinaje; a los Himalayas, particularmente a los sagrados templos hindúes de Badrinath y Kedarnath.

Estos son lugares muy difíciles de alcanzar; y en aquellos tiempos mucho más. Mucha gente simplemente no volvía. Se llegaba a través de pequeños senderos al borde de precipicios de 3,000 m. de profundidad, con nieves perpetuas. Tan sólo un pequeño resbalón y todo habría acabado. Ahora las cosas están mejor, pero en el tiempo del que estoy hablando era muy difícil.

El sannyasin hindú iba cansado, aun llevando muy poco equipaje (porque llevar mucho equipaje a esas alturas se hace imposible); según el aire se va volviendo más fino, se hace más difícil respirar.

Delante de él, vio a una niña que no tendría más de diez años, cargando a un niño, muy gordito, sobre sus hombros. Ella iba sudando, respirando pesadamente, y cuando el sannyasin pasó a su lado le dijo: «Hija mía, debes de estar muy cansada. Llevas mucho peso sobre ti».

La niña se enfadó y le dijo: «Tú eres el que lleva peso. Esto no es un peso, esto es mi hermanito».



FUENTE: OSHO: ‘Misterios de la Vida (I)’, tomado del Libro El Nuevo Amanecer, discurso 27, de la dirección internet www.oshogulaab.com

martes, 9 de noviembre de 2021

CUALQUIER COSA QUE HAGAS PARA SER FELIZ TE HARÁ MÁS DESDICHADO


 

29.CONDICIONAMIENTO, APRENDIZAJE Y EGO I.


Estas tres palabras son lo mismo.

El Ego es una superestructura construida con lo aprendido por condicionamiento, es decir, en las condiciones de tiempo y lugar en las que crecemos.

“En el comienzo fue la palabra”; las palabras se aprenden en situaciones interviniendo otros ingredientes como los sentimientos y las emociones.

Recordemos los premios, los castigos, gustos, dolores, miedos, ilusiones, esperanzas, prejuicios, supersticiones, creencias, pérdidas, depresiones. En una vulgar discusión hay palabras, sentimientos, emociones, diferencias, movimientos, aspavientos, adrenalina, la cara se pone pálida o rosa, el corazón late más aprisa, las demás funciones disminuyen excepto los músculos que se llenan de sangre, los pelos se erizan, los ojos se abren, se suda, se agita la respiración… No pasa sólo una cosa y de todo ello queda memoria, momentos traumáticos y lo que está alrededor se tiñe de rojo, de rechazo, de miedo. Una discusión violenta entre padres en presencia de los hijos, los platos y la sopa de pescado van por los aires y… algún hijo no puede probar más la sopa de pescado. Esclavitud. Así todo en positivo o negativo con razón o sin ella.

Los grandes escenarios donde se crean los condicionamientos se establecen ya desde el momento de nacer y aún antes. No es lo mismo nacer en un pueblo de montaña que en la llanura o el desierto, o en una ciudad pequeña que grande y rica, siendo un chico o una chica, de buena o mala posición social, de clase dirigente o del pueblo, con carrera o sin ella, viajando o no viajando… Estas son sólo algunas de las diferentes condiciones o de “condicionamientos diferentes” que serán la causa de pensamientos, sentimientos y acciones diferentes, que establecerán diferencias, las diferencias competición, lucha, enfrentamiento, antagonismo, exclusión, sufrimiento, siempre DOS opuestos.

Esto es el DUALISMO con el que funciona el Ego. Esta es la Condición Humana pero no la Naturaleza Humana.



Bibliografía:
La luciérnaga ciega: Soko Daido Ubalde
Fotografía tomada de internet
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...