martes, 3 de diciembre de 2019
COMPRENDER LAS RAÍCES DEL SUFRIMIENTO
Respuestas a preguntas
Pregunta 1:
¿Por qué no nos dejamos de sufrimientos, de ignorancia e infelicidad? ¿Cómo pueden ser dichosos y felices los seres humanos?
EL SUFRIMIENTO PUEDE DARTE muchas cosas que no te da la felicidad. Aún más; la felicidad te quita muchas cosas. La felicidad te quita todo lo que has tenido, todo lo que has sido; la felicidad te destruye. El sufrimiento nutre tu ego, y la felicidad es fundamentalmente un estado en el que no existe el ego. En eso radica el problema, el quid (esencia/punto clave) de la cuestión.
Por eso les resulta tan difícil a las personas ser felices. Por eso hay millones de personas en el mundo que tienen que vivir en la desdicha...,que han decidido vivir en la desdicha. Proporciona un ego muy cristalizado. Desdichado, eres. Feliz, no eres. En la desdicha se produce la cristalización; en la felicidad te difuminas.
Si se comprende esto las cosas resultan muy claras. La desdicha te hace especial. La felicidad es un fenómeno universal, no tiene nada de especial. Los árboles son felices, como son felices los pájaros y los demás animales. La existencia entera es feliz, salvo el hombre. Al ser desdichado, el hombre se convierte en algo muy especial, extraordinario.
Con la desdicha puedes llamar la atención de la gente. Siempre que estás triste te hacen caso, te quieren, te comprenden. Todos cuidan de ti.
¿Quién querría hacerle daño a una persona desdichada? ¿Quién envidia a una persona desdichada? ¿Quién quiere ser hostil hacia una persona desdichada? Sería demasiado ruin.
A la persona desdichada la atienden, la cuidan, la quieren. La desdicha supone una gran inversión. Si la mujer no es desgraciada, su marido tiende a olvidarse de ella. Si es desgraciada, el marido no puede permitirse faltar a sus deberes. Si el marido es desgraciado, su mujer, los hijos, toda la familia, todos los que lo rodean se preocupan por él; es un gran consuelo. Sientes que no estás solo, que tienes familia, amigos.
Cuando estás enfermo, deprimido, los amigos vienen a verte, para consolarte, para animarte. Cuando eres feliz, esos mismos amigos te envidian. Cuando eres realmente feliz, descubrirás que el mundo entero se vuelve contra ti.
A nadie le gustan las personas felices, porque esas personas hieren el ego de los demás. Los demás piensan: «Conque tú eres feliz y los demás seguimos arrastrándonos en medio de la oscuridad, el sufrimiento, el infierno. ¿Cómo te atreves a ser feliz mientras nosotros sufrimos tanto?».
El mundo está formado por personas desdichadas, y nadie tiene el valor necesario para dejar que el mundo entero se ponga en su contra; es demasiado peligroso, demasiado arriesgado. Es mejor aferrarse al sufrimiento, para seguir formando parte de la masa. Feliz, eres un individuo; desdichado, formas parte de una multitud: hindú, musulmana, cristiana, india, árabe, japonesa.
Bibliografía:
Alegría: Osho
Fotografía tomada de internet
lunes, 2 de diciembre de 2019
domingo, 1 de diciembre de 2019
ESCUCHAR LA VIDA
Ahora bien, se necesita consciencia y se necesita alimento. Se necesita alimento bueno y saludable. Aprenda a disfrutar del alimento sólido de la vida. La buena comida, el buen vino, la buena agua. Pruébelos. Enloquezca y vuélvase cuerdo. Ése es el alimento bueno y saludable. Los placeres de los sentidos y los placeres de la mente. La buena lectura; cuando usted disfruta de un buen libro. O una buena discusión, o pensar. Es maravilloso. Infortunadamente, la gente se ha vuelto loca, y cada vez es más adicta porque no sabe disfrutar de las cosas amables de la vida. De manera que busca estimulantes artificiales cada vez más fuertes.
En los años 70, el presidente Cárter les pidió a los estadounidenses que adoptaran un régimen de austeridad. Yo pensé: No debiera decirles que sean austeros, en realidad debiera decirles que disfruten las cosas. La mayoría de la gente ha perdido la capacidad de disfrutar. Realmente creo que la mayoría de la gente de los países ricos ha perdido esa capacidad. necesita tener aparatos cada vez más y más costosos; es incapaz de disfrutar de las cosas sencillas de la vida. Yo voy a lugares en donde tienen la música más maravillosa, y estos discos se consiguen con descuento, y están allí apilados; nunca veo a nadie escuchándolos - no hay tiempo, no hay tiempo, no hay tiempo. Son culpables, no tienen tiempo para disfrutar de la vida. Tienen exceso de trabajo, seguido, seguido, seguido. Si realmente ustedes disfrutaran de la vida y de los placeres sencillos de los sentidos, quedarían sorprendidos. Ustedes adquirirían la extraordinaria disciplina de un animal. Un animal nunca come en exceso. En su ambiente natural, nunca tendrá sobrepeso. Nunca comerá ni beberá nada que no sea bueno para su salud. Nunca encontrará un animal fumando. Siempre hace ejercicio - observe a su gato después del desayuno, mire cómo se relaja. Y vea cómo entra en acción, mire la flexibilidad de sus miembros y la vitalidad de su cuerpo. Hemos perdido eso. Nos hemos extraviado en la mente, en nuestras ideas e ideales y en lo demás, y siempre tenemos que seguir, seguir, seguir. Tenemos un conflicto interno que los animales no tienen. Siempre nos estamos condenando a nosotros mismos y haciéndonos sentir culpables. Ustedes saben de lo que estoy hablando. Yo podría haber dicho de mí mismo lo que me dijo un amigo jesuita hace años: Llévese ese plato de dulces, porque en presencia de un plato de dulces o chocolates, pierdo mi libertad. Eso también me ocurría a mí; yo perdía mi libertad en presencia de muchas cosas, pero ya no. Me satisfago con muy poco, y lo disfruto intensamente. Cuando se disfruta intensamente, se necesita muy poco. Es como las personas que están ocupadas haciendo planes para las vacaciones; dedican meses enteros a organizarlas, y llegan al lugar, y están ansiosas sobre sus reservaciones de regreso. Pero toman fotografías, y después le mostrarán a usted el álbum de fotografías de los lugares que no vieron sino que fotografiaron. Eso es un símbolo de la vida moderna. Es imposible ponerlos en guardia con demasiado énfasis contra ese tipo de ascetismo. Disminuya la velocidad y guste y huela y oiga, y deje que sus sentidos cobren vida. Si quiere ir hacia el misticismo por el camino real, siéntese en silencio y escuche todos los sonidos que lo rodean. No se concentre en ningún sonido; trate de oírlos todos. ¡Verá los milagros que le ocurrirán cuando sus sentidos se hayan abierto! Eso es sumamente importante para el proceso de cambio.
Extracto del libro:
Despierta (charlas sobre la espiritualidad)
Anthony de Mello
Fotografía tomada de internet
sábado, 30 de noviembre de 2019
viernes, 29 de noviembre de 2019
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