La vida es como montar en bicicleta. Si quieres mantener el equilibrio no puedes parar.
(Albert Einstein)
Stephen R. Covey popularizó el término «proactividad» con su obra Los siete hábitos de las personas altamente efectivas. Tal como la conocemos actualmente, la proactividad es la actitud de aquel individuo que asume el control de su vida y toma la iniciativa de forma creativa para generar mejoras en su devenir, decidiendo y actuando de forma libre, asumiendo las consecuencias y las responsabilidades de sus actos.
Una persona proactiva es aquella que asume la responsabilidad de su propia vida y de aquello que le sucede. A pesar de los condicionamientos genéticos, sociales y educacionales que puedan acompañarnos, la decisión última de nuestros actos recae de forma irreversible en nosotros.
Nuestro carácter es el que dicta nuestra respuesta ante lo que nos sucede en la vida, y esta identidad la conformamos nosotros con cada decisión que tomamos.
La persona proactiva cuenta con una serie de cualidades que marcan la diferencia en los resultados que obtiene:
1. Es responsable de su vida y sus acciones.
2. Antepone sus valores a sus sentimientos.
3. Tiene la capacidad de autorregular sus deseos y emociones.









