Causa-efecto
Religión
Felicidad
Desde este mismo momento, inténtalo: intenta ser feliz y estar lleno de dicha.
Te formularé una de las leyes más profundas de la vida. Tal vez no hayas pensado nunca en ello. Sabes (todo el aparato científico depende de esto) que todo se basa en la relación de causa-efecto. Generas la causa y a ésta la sigue el efecto. La vida es un nexo causal. Plantas la semilla en el suelo y brota. Si la causa esta allí, la sigue el efecto. El fuego está allí: pones la mano en él y te quemas. La causa está allí, y la sigue el efecto. Tomas veneno y mueres. Tú dispones la causa y luego viene el efecto. Ésta es una de las leyes científicas más elementales: que la relación causa-efecto constituye el nexo más íntimo de todos los procesos de la vida.
La religión conoce una segunda ley que es aún más profunda que ésta. Pero esta segunda ley, más profunda que la primera, te parecerá absurda si no la conoces y no la experimentas. La religión dice: produce el efecto, y viene la causa. Esto es absolutamente absurdo en términos científicos. La ciencia dice: si la causa está allí, viene el efecto. La religión dice que lo contrario también es cierto: generas el efecto y mira, a éste lo sigue la causa.









