jueves, 1 de diciembre de 2016
miércoles, 30 de noviembre de 2016
LOS OBSTÁCULOS A LA FELICIDAD.
Lo que voy a decir puede parecer un poco rebuscado. Pero es la verdad. Lo que viene pueden ser los minutos más importantes de su vida. si pudieran comprender esto, descubrirían el secreto del despertar. Serían felices para siempre. Nunca volverán a ser desdichados. Nada podría volver a lastimarlos. Lo digo en serio: nada. es como cuando se derrama pintura negra en el aire; el aire permanece sin contaminar. Usted nunca puede pintar el aire de negro. No importa qué le suceda, usted permanece incontaminado. Permanece en paz. Hay seres humanos que han logrado esto, lo que llamo ser humano. Nada de esa tontería de ser una marioneta llevado de un lado a otro, dejando que los acontecimientos y las personas le digan cómo sentirse. de manera que usted se siente así y dice que es vulnerable. ¡Ja! Eso lo llamo ser una marioneta ¿Quiere ser una marioneta? Presione un botón y está deprimido; ¿eso le gusta? Pero si se niega a identificarse con esos rótulos, cesan la mayoría de sus preocupaciones.
Mas tarde hablaremos sobre el temor a la enfermedad y a la muerte, pero generalmente usted se preocupa por lo que le va a suceder en su carrera. Un pequeño empresario, de cincuenta años está tomando cerveza en un bar en alguna parte y dice: "Bueno, miren a mis condiscípulos: ellos realmente lo lograron", idiota! ¿Qué quiere decir con "lo lograron"? Sus nombres aparecen en los periódicos, ¿eso es lograrlo? Uno es presidente en una corporación; el otro es miembro de la Corte Suprema de Justicia; el otro es esto o lo otro. Payasos, todos ellos.
martes, 29 de noviembre de 2016
CATALOGAR: «LA GENTE ESPONTÁNEA ES RIDÍCULA Y PELIGROSA»
CATALOGAR: «LA GENTE ESPONTÁNEA ES RIDÍCULA Y PELIGROSA»
Para las personas inflexibles, demasiada sinceridad es un acto reprochable y de mal gusto, porque la gente franca hace y dice lo que no se quiere ver ni oír. Como el cuento del rey que andaba desnudo y nadie se atrevía a decirle que no llevaba ropa. El humor y el chiste recuerdan al niño que lo señala: «¡Allí va, y no lleva ropa!». Es la bella indiscreción del inocente, libre de malicia, que incomoda y resquebraja la pomposidad. No digo que haya que ser irrespetuoso, sino que la expresión franca de sentimientos, la asertividad y la libertad emocional son imprescindibles para la salud mental. La espontaneidad no es impulsividad descontrolada ni agresiva, sino soltura de espíritu, desenvoltura, facilidad de comunicación con uno mismo y con los demás, desparpajo, agilidad de ánimo. En la espontaneidad, el pensamiento se repliega para que el yo real haga su aparición sin tanta parafernalia.
¿Dónde queda la imprudencia? Es un riesgo y una diferencia. Los espontáneos nos confrontan con nuestra rigidez; los imprudentes nos lastiman. Nadie duda de que exista una línea delgada entre ambos ni de que ésta puede cruzarse fácilmente si uno se descuida; sin embargo, esto no justifica la restricción o la represión emocional. El espontáneo responsable no busca herir a nadie, simplemente, pone sobre la mesa su verdadera esencia.
lunes, 28 de noviembre de 2016
MIRE MÁS ALLÁ DE LAS PALABRAS
No me gusta la palabra pecado. Implica que se me juzga y se me encuentra culpable.
Eckhart Tolle:
Puedo entender eso. Durante siglos, se han acumulado muchos puntos de vista e interpretaciones erróneas alrededor de palabras como pecado, debido a la ignorancia, a los malos entendidos o al deseo de controlar, pero contienen un centro esencial de verdad. Si usted es incapaz de mirar más allá de tales interpretaciones y por tanto no puede reconocer la realidad a la que apunta la palabra, entonces no la use. No se atasque en el nivel de las palabras. Una palabra no es más que un medio para llegar a un fin. Es una abstracción. De forma parecida a un poste indicador, señala algo más allá de sí misma. La palabra miel no es miel. Usted puede estudiar y hablar de la miel todo el tiempo que quiera, pero no la conocerá realmente hasta que la pruebe. Después de haberla probado, la palabra se vuelve menos importante para usted. Usted no se apegará ya a ella. Similarmente, usted puede hablar o pensar en Dios continuamente durante el resto de su vida ¿pero significa eso que conoce o ha tenido siquiera un destello de la realidad a la que se refiere la palabra? En realidad no es más que un apego obsesivo a un poste indicador, un ídolo mental.
También se aplica el sentido contrario. Si, por cualquier razón, a usted le desagradara la palabra miel, eso le impediría probarla. Si usted tuviera una fuerte aversión a la palabra Dios, lo que es una forma negativa del apego, usted podría estar negando no sólo la palabra sino también la realidad que señala. Usted estaría separándose de la posibilidad de experimentar esa realidad. Todo esto está, por supuesto, intrínsecamente relacionado con estar identificado con su mente.
domingo, 27 de noviembre de 2016
EL PRÍNCIPE THOU-TI Y LOS DRAGONES
Los dragones ocupan un lugar insigne en el ritual, las festividades y el imaginario chino. Animales fabulosos, provistos de alas, armados con garras, dotados de una cola de serpiente, de fauces que escupen fuego, un cuerpo multiforme, lagartos, reptiles, varanos, dragones rampantes o voladores. Está el rey dragón del Este, que preside la salida del sol, el del Oeste, que preside la puesta, los dragones de los ríos, los dragones de los océanos, los de las montañas y los de las llanuras, y también los dragones de faroles y de papel, que son la atracción del día de año nuevo y de numerosas festividades ...
Está el pequeño dragón amarillo, y el gran dragón negro, el amable, el malicioso, el generoso, el malo ... todo un universo de dragones.
***
El príncipe Thou-Ti manifestó desde su más tierna infancia una pasión desmesurada por los dragones. Sólo le gustaban los juguetes y las imágenes que los representaban. Sus padres, indulgentes, tapizaron su habitación con todos los dragones imaginables: amarillos, rojos, blancos ... No se cansaba nunca de ellos, y su confidente preferido era un dragón de tela de fauces falsamente amenazadoras, que no se separaba nunca de sus brazos, ni de su corazón. Cuando llegó a adulto y, a la muerte de sus padres, fue dueño de sus bienes, dedicó toda su fortuna a rodearse de dragones. Hizo acudir a su residencia a los pintores más reputados y les ordenó que decorasen, de acuerdo con sus deseos, los suelos, los tabiques, las paredes y los techos:
-Dondequiera que ponga los ojos -les dijo- no quiero ver otra cosa que dragones.
Así se hizo. Pero Thou-Ti todavía no estaba satisfecho. Hizo llamar a los escultores que habían esculpido los dos dragones de oro que adornan el palacio del emperador:
-Quiero una réplica de esos dos dragones -les di- jo-. Después esculpiréis en forma de dragones todas las columnas y todos los pilares de mi casa. Poco importa el tiempo o el dinero, pero que vuestra obra sea de una verdad patente.
sábado, 26 de noviembre de 2016
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