domingo, 15 de mayo de 2016
sábado, 14 de mayo de 2016
EL EXILIO
Leonardo Rossiello vino del norte del mundo. El viaje desde Estocolmo hasta Montevideo se complicó, hubo no sé qué problemas con las conexiones de los vuelos, y por fin Leonardo llegó, tarde en la noche, en un avión que nadie esperaba.
Ante la puerta de la casa de sus padres, vaciló:
—¿Los despierto? ¿No los despierto?
Hacía años que vivía lejos, el tiempo del exilio, los años ciegos de la dictadura militar, y estaba loco de ganas de ver a su gente. Pero decidió que mejor esperaba.
Se echó a caminar por la vereda, la vereda de su infancia, y sintió que las baldosas le reconocían los pies. Se le llenó la cabeza de noticias viejas y chistes malos, y todo le parecía nuevo y divertidísimo. La luna llena había subido, cielo arriba, para saludarlo y para iluminar su ciudad dormida. Era una helada noche de invierno, la ciudad estaba envuelta en escarcha, pero él respiraba estos aires como si fueran del trópico.
viernes, 13 de mayo de 2016
OPORTUNIDADES
Tomado del libro:
El Librito Que Fortalece
Proverbios reconfortantesy máximas motivadora
Lucia Canovi
USAR LA IRA, USAR EL SUFRIMIENTO
Para que el árbol de la iluminación crezca, hemos de usar bien nuestras aflicciones, nuestro sufrimiento. Es como cultivar flores de loto, no podemos cultivarlas sobre un mármol, ni tampoco hacerlo si no tenemos barro.
Los que practican la meditación no se oponen a sus formaciones interiores ni las rechazan. No nos transformamos en un campo de batalla, en un bando bueno luchando contra el malo, sino que tratamos con mucha ternura las aflicciones, la ira y la envidia que experimentamos. Cuando la ira surge en nosotros, empezamos a practicar la respiración consciente en el acto: «Inspirando, sé que la ira está en mí. Espirando, voy a cuidar de mi ira». Actuamos exactamente como lo haría una madre: «Inspirando, sé que mi hijo está llorando. Espirando, voy a cuidar de él». Esta es la práctica de la compasión.
miércoles, 11 de mayo de 2016
SIN HOGAR
La dicha nunca tiene hogar; es vagabunda. La felicidad tiene un hogar, también la infelicidad, pero no la dicha. Es como una nube blanca sin raíces en ninguna parte.
En cuanto estableces raíces, la dicha desaparece y empiezas a aferrarte a la tierra. El hogar significa seguridad, comodidad, conveniencia. Y al final, si todas estas cosas quedan reducidas solo a una, el hogar significa muerte. Cuanto más vivo estas, más sin hogar te encouetras.
Ese es el sentido básico de ser un buscador: significa vivir en peligro, vivir en la inseguridad, vivir sin saber qué vendrá a continuación. Significa estar siempre disponible y siempre abierto a la sorpresa. Si se te puede sorprender, estas vivo. Por eso un niño se encuentra más vivo que un anciano. Al anciano no se lo puede sorprender. Ha perdido la capacidad de asombro, y debido a eso también ha perdido la vida.
martes, 10 de mayo de 2016
lunes, 9 de mayo de 2016
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