Tonglen es una práctica que crea espacio, que ventila el aire de nuestras vidas para que la gente pueda respirar libremente y relajarse. Cuando nos encontramos con cualquier tipo de sufrimiento, la instrucción tonglen nos dice que debemos inspirarlo con el deseo de que todo el mundo se libere del dolor.
Bo y Sita Lozoff llevan más de veinte años ayudando a personas que están en prisión. Enseñan meditación, dan conferencias y editan un boletín con consejos espirituales llenos de inspiración y muy realistas. Cada día su apartado de correos se llena de cartas de gente que espera su respuesta, y cada día responden todas las cartas que pueden. Sita me dijo que a veces las cartas están tan llenas de desgracias y miseria, que se siente agobiada. A continuación, sin haber oído nunca hablar de tonglen, empezó de manera natural a inspirar el dolor de las cartas y a enviarles alivio.
Muchas personas que están muriendo de sida han empezado a hacer tonglen. Inspiran por todos los demás que están en el mismo barco, inspiran el sufrimiento de millones de hombres, mujeres y niños que tienen sida, y espiran bienestar y bondad. Como dijo un hombre: «No me hace daño, y me hace sentir que mi dolor no es en vano, que no estoy solo ni soy un inútil. Hace que todo esto merezca la pena.»









