jueves, 17 de marzo de 2016
miércoles, 16 de marzo de 2016
VERGÜENZA
Aquello de lo que estamos avergonzados es lo que no dejamos de esconder en nuestro interior; en el inconsciente. Va penetrando cada vez más en nuestro ser, circula por nuestra sangre, no cesa de manipularnos entre bambalinas.
Si quieres reprimir, reprime algo hermoso. Nunca reprimas algo que te avergüence, porque sea lo que fuere lo que reprimas, es profundo, y lo que sea que expreses se evaporará en el cielo. Así que expresa aquello que te avergüence, para eliminarlo de una vez. Lo que sea hermoso guárdalo como un tesoro en tu interior, para que no deje de influir en tu vida.
Pero siempre hacemos lo contrario. No dejamos de expresar lo que es hermoso; de hecho, nos excedemos. Expresamos más que lo que hay. No paras de decir: «Amo, amo, amo», y quizá ni siquiera sea tanto. Pero no dejas de reprimir la ira, el odio, los celos, la posesividad, y poco a poco descubres que te has convertido en todo lo que has reprimido, y entonces surge una profunda culpabilidad.
UNA TAZA DE TÉ
Nan-in, un maestro japonés, recibió a un profesor universitario que venía a preguntarle acerca del Zen. Charlaron durante un rato. Nan-in después sirvió el té. Llenó la taza de su visitante y siguió vertiendo el té. El profesor observó el rebosamiento hasta que ya no pudo contenerse : "Está llena en exceso. Ya no se le puede poner más" - exclamó.
"Igual que esta taza," dijo Nan-in, "está usted lleno de sus propios juicios, opiniones y conjeturas.
¿No puedo mostrarle lo que es el Zen hasta que vacíe su primera taza?"
martes, 15 de marzo de 2016
TRES PRINCIPIOS DE LA MENTE FLEXIBLE: LA EXCEPCIÓN A LA REGLA
Ser flexible es un arte, una excelencia o una virtud compuesta de, al menos, tres principios: la excepción a la regla, el camino del medio y el pluralismo.
PRIMER PRINCIPIO: La excepción a la regla
Recuerdo que cierta vez, en pleno vuelo, mi compañera de asiento le pidió a la azafata utilizar el baño de primera clase porque el de turista estaba ocupado y había bastante gente esperando. La razón que esgrimió fue poderosa: estaba embarazada y no se sentía muy bien. Como si fuera un robot, la respuesta de la auxiliar de vuelo se ciñó estrictamente al manual de funciones: «Lo siento, señora, pero ese baño sólo lo pueden utilizar las personas de primera clase.» La mujer insistió con angustia: «¡Por favor, es que estoy muy mal!»
La azafata repitió su mensaje mecánicamente: «Usted no pertenece a esa clase.» Yo intervine, tratando de convencerla: «¿Por qué no hace una excepción? Además, ¡el baño de primera está libre!» Su respuesta, una vez más, fue tajante: «No estoy autorizada para hacer excepciones.» En fin, no hubo poder humano que la hiciera cambiar de opinión y considerar que el bienestar de una persona es más importante que la obediencia debida a un reglamento. En realidad, no procesó ninguna opinión distinta a la que estaba ya asentada en su pétrea mente.
lunes, 14 de marzo de 2016
LOS TRES CONSEJOS
Un hombre cogió un pájaro por medio de un cepo; el pájaro le dijo: «Noble señor, has comido muchos bueyes y corderos, has sacrificado innumerables camellos, y nunca has quedado saciado: tampoco lo vas a quedar conmigo.
Déjame ir, que pueda darte tres consejos, a fin de que veas si soy sabio o estúpido.
El primer consejo te lo diré posado en tu mano, el segundo en tu tejado, y el tercero en un árbol.
Déjame partir, pues estos tres consejos te traerán la prosperidad.
El primero, que ha de decirse en tu mano es este: «No creas un absurdo cuando se lo oyes a alguien».
Cuando el pájaro hubo enunciado el primer consejo en la palma de la mano, fue liberado y fue a posarse en el muro de la casa y dijo:
«El segundo consejo es: "No te aflijas por lo que ha pasado; cuando ha pasado y no sientas pesar"».
domingo, 13 de marzo de 2016
CONSERVAR A ANGELINA EN NUESTRA VIDA
En el instante que Angelina salió del cuadro y se convirtió en una persona real, dirigió a David una sonrisa celestial. Miró el bol de fideos y dijo: «¿Cómo puedes comer esa basura? Espera una momento», y desapareció. Y después, en un abrir y cerrar de ojos, volvió a aparecer con una cesta de verduras y le preparó a David un delicioso bol de fideos muy distinto de los fideos instantáneos que solía comer.
Angelina tenía talento, sabía cómo hacerte feliz, pero tú no se lo agradeciste ni comprendiste nada. No fuiste capaz de conservarla, por eso te dejó. O puede que tú seas Angelina y, como David era tan difícil, lo dejaste. Aunque hiciste todo lo posible por ayudarle, te fue imposible vivir con él. Fue incapaz de reconocer que tú eras su Angelina. Su energía habitual le empujó a seguir viviendo y consumiendo de un modo que le envenenaba el cuerpo y la mente. Quizá iba al bar cada noche y se emborrachaba.
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