En cuanto toques el fondo de la tristeza, sonreirás.
La meditación remueve muchas cosas. Remueve tu felicidad y también tu tristeza. A veces te sumerge en un valle oscuro y te sientes triste y deprimido, y otras veces te eleva a las alturas. Está bien, deja que ocurra y acepta todo lo que suceda.
Cuando te sientas deprimido, no intentes escapar; al contrario, profundiza en ello lo máximo posible. Sumérgete en tu tristeza, entristécete por completo, hasta que puedas tocar el fondo. Una vez que toques el fondo de la tristeza de repente te darás cuenta de que es el mismo fondo que el de la felicidad. Sólo cambia la superficie; a medida que profundizas, desparecen las diferencias y el fondo es uno solo.









