Si mientras escuchas mantienes viva tu compasión, la ira y la irritación no podrán surgir en ti. De lo contrario, lo que esa persona te cuente te producirá irritación, ira y sufrimiento. Sólo la compasión puede protegerte de irritarte, enojarte o llenarte de desesperación.
Mientras escuchas, deseas actuar como un Gran Ser porque sabes que la otra persona está sufriendo mucho y necesita que te acerques a ella y la rescates.
Pero para hacer este trabajo debes estar bien equipado.
Cuando los bomberos van a apagar un fuego, deben llevar el equipo adecuado.
Han de tener escaleras, agua y el tipo de ropa que les proteja del fuego. Y además han de conocer muchas formas de protegerse y de apagar el fuego. Cuando escuchas profundamente a alguien que sufre, entras en una zona incendiada.









