lunes, 19 de enero de 2015
LOS DETALLES QUE PROTEGEN...
Para pensar... sobre todo para aquellos que pierden la paciencia muy fácilmente.
Después del 11 de septiembre, una empresa que tenía sus oficinas cerca del World Trade Center invitó a ejecutivos y empleados de otras compañías que habían sido afectadas por el ataque a las Torres Gemelas, para compartir su oficina a fin de que pudieran reiniciar temporalmente sus operaciones.
En una reunión de la mañana, el jefe de seguridad contó historias de por qué su gente estaba viva... y todas tenían que ver con pequeños detalles como éstos:
Al director de una compañía se le hizo tarde porque era el primer día de kínder de su hijo. Una mujer se retrasó porque su despertador no sonó a tiempo. A uno se le hizo tarde porque se quedó atorado en la carretera en la que había un accidente.
domingo, 18 de enero de 2015
LA AUSENCIA DE EGO
¿Podemos celebrar también la ausencia de ego?
Solemos pensar en la ausencia de ego como en una gran pérdida, pero en realidad es una ganancia. Reconocer la ausencia de ego, nuestro estado natural, es como recuperar la visión después de haber sido ciegos o recuperar la audición después de haber sido sordos. La ausencia de ego ha sido comparada a los rayos del sol.
Como el sol no es algo sólido, irradia sus rayos lejos de sí.
De la misma forma, el despertar irradia naturalmente cuando no estamos muy preocupados por nosotros mismos. Ausencia de ego es lo mismo que bondad básica o naturaleza de Buda, es nuestro ser incondicional. Es lo que siempre tenemos y nunca llegamos a perder.
sábado, 17 de enero de 2015
LA MEMORIA ES LA INTELIGENCIA DE LOS TONTOS
No podemos deshacernos del pasado como si fuera un trapo viejo, porque borrarlo sería como deshacernos de nuestra historia. Pero perdonar y sanar de las posibles heridas del pasado es fundamental para limpiar nuestro presente y seguir nuestro camino.
Como dijo sabiamente la Madre Teresa de Calcuta, «el perdón es una decisión, no un sentimiento, porque cuando perdonamos no sentimos más la ofensa, no sentimos más rencor. Perdona, pues perdonando tendrás en paz tu alma y la tendrá el que te ofendió».
En cuanto al olvido, según un estudio del equipo del doctor Joe Z. Tsien, del Medical College de Georgia, a medida que envejecemos nos cuesta cada vez más aprender cosas nuevas, pero aún se complica más la facultad de olvidar el pasado.
SUFRIMIENTO
¿Pero qué pasa con el sufrimiento? ¿Por qué habríamos de celebrar el sufrimiento? ¿No suena un poco masoquista? Nuestro sufrimiento está muy basado en el miedo a la impermanencia. Nuestro dolor está enraizado en nuestra visión parcial y recortada de la realidad. ¿A quién se le ocurrió que podíamos tener placer sin dolor?
Pero eso es algo que se promociona ampliamente en nuestro mundo y es una idea aceptada por todos. El dolor y el placer van unidos, son inseparables. Podemos celebrar su existencia, son algo ordinario: el nacimiento es algo doloroso y delicioso, la muerte es dolorosa y deliciosa.
Todo lo que acaba también es el principio de otra cosa. El dolor no es un castigo y el placer no es un premio.
viernes, 16 de enero de 2015
ENVEJECER ES OBLIGATORIO
Estas palabras han sido divulgadas en memoria de Rosa, una alumna universitaria. Es una historia real que sucedió en la Universidad de Antioquia, en Medellín, Colombia.
El primer día de clases en la Universidad, nuestro profesor se presentó a los alumnos y luego nos pidió que nos presentáramos a alguien a quien no conociéramos todavía. Me quedé de pie para mirar alrededor, cuando una mano suave tocó mi hombro. Miré para atrás y vi uní pequeña señora, viejita y arrugada, sonriéndome radiante, con un gesto que iluminaba todo su ser. Dijo:
—Hey, muchacho... Mi nombre es Rosa. Tengo ochenta y siete años de edad. ¿Puedo darte un abrazo?
Me reí y contesté: —¡Claro que puede! —Y ella me dio un gran apretón.
—¿Por qué está usted en esta Facultad a tan tierna e inocente edad? —pregunté. Ella respondió juguetona y sonriente:
—Estoy aquí para encontrar un marido rico, casarme, tener un montón de hijos y entonces jubilarme y viajar.
jueves, 15 de enero de 2015
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