Nuestro método de práctica no debe ser violento, y la noviolencia sólo puede nacer de la visión de la no-dualidad, del inter-ser.
Y esta visión consiste en que todo está interconectado y que nada puede existir por sí solo. Emplear la violencia con los demás es emplearla contigo mismo. Si no adquieres la visión de la no-dualidad, seguirás siendo violento y desearás castigar, reprimir y destruir. Pero una vez hayas penetrado la realidad de la no-dualidad, sonreirás tanto a la flor como a la basura que hay en ti, y las abrazarás a ambas. Esta visión es la base de una actuación no violenta.








