Para despertarse, el único camino es la observación. Es irse observando uno a sí mismo, sus reacciones, sus hábitos y la razón de por qué respondes así. Observarse sin críticas, sin justificaciones ni sentido de culpabilidad ni miedos a descubrirla verdad. Has de conocerte a fondo.
El indagar e investigar quién es Jesucristo o Budha o cualquier líder religioso es muy loable, pero ¿Para qué sirve?. ¿Te puede servir para algo si no te conoces a ti mismo?. ¿Te sirve para algo si estás controlado y manipulado sin saberlo?.
La pregunta más importante del mundo, base de todo acto maduro es:
¿Yo quién soy?. Porque, sin conocerte, no puedes conocer ni a Dios.








.jpg)
