jueves, 3 de enero de 2013

ENFOCÁNDOSE EN EL AHORA

En lugar de "observar al que piensa" usted puede crear también una brecha en la corriente de la mente simplemente dirigiendo el foco de su atención hacia el Ahora. Vuélvase intensamente consciente del momento presente. Esto es algo profundamente satisfactorio. De esa forma usted aparta la conciencia de la actividad de su mente y crea una brecha de no-­mente en la que usted está muy alerta y consciente, pero no pensando. Esa es la esencia de la meditación.

En su vida diaria, usted puede practicar esto tomando una actividad rutinaria que normalmente es sólo un medio para un fin y préstele su más completa atención, de modo que se convierta en un fin en sí misma. Por ejemplo, cada vez que usted suba y baje las escaleras en su casa o en su lugar de trabajo, ponga mucha atención a cada paso, a cada movimiento, incluso a su respiración. Esté totalmente presente. O cuando se lave las manos, preste atención a todas las percepciones sensoriales asociadas con la actividad: el sonido y tacto del agua, el movimiento de sus manos, el aroma del jabón y así sucesivamente. O cuando suba a su au­tomóvil, después de cerrar la puerta haga una pausa de unos segundos y observe al flujo de su respiración. Hágase consciente de una sensación de presencia silenciosa pero poderosa. Hay cierto criterio por el que puede medir su éxito en esta práctica: el grado de paz que siente interiormente. 



Extracto del libro:
EL PODER DEL AHORA
Eckhart Tolle

PENSAMIENTO DE VIDA

Erase una viña que cayó en la cuenta de que todos los años acudía gente que la despojaba de sus uvas.

Observó que ninguna de esas personas mostraba gratitud alguna.

Cierto día un hombre sabio se sentó a su lado.

-Ésta es mi oportunidad -pensó la viña- de descifrar el misterio.

Habló así:

-Hombre sabio, como ya habrás notado, soy una viña. En cuanto mi fruto está maduro, viene gente y me despoja de las uvas. Jamás demuestran el menor agradecimiento. ¿Podrías explicarme esa conducta?

El hombre sabio pensó un instante y expreso:

-Con toda probabilidad, la razón es que todas esas personas están bajo la impresión de que tú no puedes evitar el producir uvas.

Del libro:
El Monasterio Mágico
Shah Idries

CONTROL


La vida está más allá de tu control. Puedes disfrutarla, pero no controlarla. Puedes vivirla, pero no controlarla. Puedes bailarla, pero no controlarla.

Por lo general, decimos que respiramos, y eso no es verdad... la vida nos respira a nosotros. Pero no dejamos de pensar en nosotros mismos como hacedores, y eso crea el problema. En cuanto te vuelves controlador, demasiado controlador, no permites que la vida te acontezca. Tienes demasiadas condiciones y la vida no puede realizar ninguna. 

La vida te sucede únicamente cuando la aceptas de manera incondicional; cuando estas dispuesto a darle la bienvenida sin importar la forma en que aparezca y que adopte. Pero una persona que tiene demasiado control siempre le pide a la vida que llegue de una forma determinada, cumpliendo ciertas condiciones... y la vida ni se molesta; pasa de largo junto a esa gente, que permanece casi muerta, vegetando.

Cuanto antes rompas el confinamiento del control, mejor, porque todo control procede de la mente. Y tú eres más grandes que la mente. De modo que una pequeña parte intenta dominar, dictar. La vida sigue moviéndose y te deja atrás, y entonces te frustras. La lógica de la mente es tal que te dice: «Mira, no lo controlaste bien, por eso lo perdiste  así que controla más». 

La verdad es justo lo opuesto: las personas se pierden cosas porque controlan demasiado. Se como un río salvaje, y mucho, mucho de lo que ni siquiera eres capaz de soñar, de imaginar, de esperar, te estará disponible a la vuelta de la esquina. Pero abre la mano; no sigas llevando la vida de un puño, porque esa es la vida del control. Lleva la vida de una mano abierta. Tienes disponible todo el cielo, no te conformes con menos.

Del libro:
DÍA A DÍA
OSHO
Día 69

ARRIESGATE


miércoles, 2 de enero de 2013

DISFRUTA, VIVE, BAILA


OBJETIVOS

La vida no tiene objetivos... ¡ y ahí radica su belleza!

Si la vida tuviera un objetivo, las cosas no serían tan hermosas, porque un día llegarías al final, y entonces después todo sería simplemente aburrido. Habría repetición, repetición, repetición; seguiría el mismo estado monótono... y la vida aborrece la monotonía. Continúa creando nuevos objetivos... ¡porque no tiene ninguno! En cuanto alcanzas un cierto estado, la vida te da otro objetivo. El horizonte no deja de aparecer delante de ti, jamás lo alcanzas, siempre estas en el camino... a punto de llegar. Y si entiendes eso, entonces toda la tensión de la mente desaparece, porque la tensión está en buscar un objetivo, en llegar a alguna parte. 

La mente continuamente anhela una llegada, mientras que la vida es una continua partida y llegada... pero llegar para volver a partir. No tiene una finalidad. Nunca es perfecta, y esa es su perfección. Es un proceso dinámico, no algo muerto y estático. 

La vida no se halla estancada... fluye y fluye y no hay otra orilla. En cuanto comprendes esto, comienzas a disfrutar del viaje en sí. Cada paso es una meta, y no hay un objetivo. Esta comprensión, una vez que se asienta en tu centro interno, te relaja. Entonces no hay tensión porque no hay ninguna parte a donde ir, de manera que no puodes extraviarte.

Del libro:
DÍA A DÍA
OSHO
Día 68

martes, 1 de enero de 2013

LA VIDA DE DOGEN

Les dejamos la siguiente película, "La vida de Dogen", maestro Zen...sabemos que el cine americano es muy tentador, pero en su mayoría basura.... Un abrazo para todos.

DECÁLOGO DE LO QUE NO DEBEMOS HACER CON UN HIJO


En el camino del autoconocimiento encontramos muchas herramientas. Una es la metagenealogía. Con ella tomamos conciencia de lo que nuestros padres no hicieron tan bien. Debemos actuar para que sus errores no se conviertan en patrones de comportamiento de nosotros hacia nuestros hijos.

En base a ello, Plano Creativo te propone el siguiente decálogo de lo que NO debemos hacer con nuestros hijos:

(Si algo de lo que se expone a continuación ya lo hemos hecho, no debemos culpabilizarnos, sino parar… y reparar el posible daño causado).
  1. Ponerle el nombre de un antepasado, familiar vivo, antiguo novio o novia, personaje histórico, novelesco, etc. Al pasarle un nombre, le pasamos una identidad
  2. Enviarle mensajes de que fue o es una “carga” (incluso durante la gestación). Esto hará que tienda al fracaso, por no verse digno, a padecer sentimientos de culpabilidad, o incluso a manifestar comportamientos autodestructivos.
  3. Calificarlo de forma negativa: “eres flojo”, “eres malo”…En los niños la identidad se forma como un reflejo de lo que sus mayores, como en un espejo, proyectan sobre él con sus verbalizaciones y también y más importante aún, mediante la comunicación no verbal. Si le dices a un niño eres un “demonio”, será un “demonio”…
  4. Proyectar sobre él lo que los padres no pudieron realizar en sus vidas: “este será médico”…Sería una forma de alejarlo de su propio proyecto vital. Por lealtad, seguirá lo marcado por los padres que es el camino directo hacia la no-realización personal.
  5. Compararlo con cualquier miembro de la familia, ni para bien, ni para mal. Si te comparan con otra persona cuando eres niño, te programan para seas esa persona. Si las expectativas son muy altas, siempre vivirás frustrado, si las expectativas son muy bajas, fracasaras como el modelo que te impusieron.
  6. Decirle que estamos orgullosos de él. Es otra forma de decirle que te pertenece y que ejerces poder sobre él.
  7. Decirle que lo queremos porque no nos da problemas. Si el “contrato” con un niño es: “te quiero a cambio de que no des problema”, el niño vivirá inhibiendo su espontaneidad, autoevaluando al máximo las consecuencias de sus actos, etc. Un excesivo autocontrol impide el crecimiento de la persona y la expresión de la creatividad.
  8. Obligarlos a utilizar las palabras “mamá” y “papá” más allá de la adolescencia, negándoles el derecho a dirigirse a los padres por sus verdaderos nombres. Estas palabras encierran un compromiso de relación padre-hijos, caracterizado por la dependencia infantil de los segundos a los primeros. Más allá de la adolescencia, es sano renovar este compromiso.
  9. Vestir a dos hermanos de la misma manera. Que el hermano menor se vea obligado a “heredar” ropas y objetos del mayor y a no tener un espacio propio en el hogar.Implicaría de forma metafórica, no darle “su espacio” a cada uno.
  10. Castigarlo con insultos, golpes, gritos o cualquier tipo manifestación de agresividad.
El niño aprende “los conflictos se solucionan con agresividad” y repetirá este patrón cada vez que tenga problemas. Los castigos deben ser educativos, constructivos, positivos, razonados, relacionados con la conducta a modificar. Añado que la mayoría de las veces, el mejor castigo es el premio a la conducta apropiada.

El niño es dueño de su espacio, contenido y tiempo de juego. Nunca debemos robarle su infancia, por ejemplo haciéndolo excesivamente responsable de sus hermanitos, o queriendo que dedique su tiempo de ocio a las actividades que nosotros no pudimos realizar cuando niños. Los niños son niños y su actividad fundamental es jugar. Jugando crecen en todos los sentidos, aprenden, se divierten, se socializan, interiorizan en su mundo, crean…

Los niños no son receptores vivos proyectos frustrados del árbol. Ayudémosles a que realicen su propio guión de vida.

Tomado del blog Plano Creativo

PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO...

¿Dejemos de engañarnos con los famosos propósitos de año nuevo, cuál es tu propósito de este día?

¡¡VIVE CADA 1/365 DE ESTE AÑO 2013!!

Gracias por estar presentes durante el 2012, recibamos este nuevo regalo que nos da la vida....lo interesante de este regalo es que tú decides cómo, cuándo, cuánto, con quien, para qué y dónde usarlo. Lo hermoso de este regalo es que esta dividido en 365 partes.

GRACIAS POR SER Y ESTAR
conSentido



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