jueves, 16 de marzo de 2017

DE UN PENSAMIENTO PREJUICIOSO A UN PENSAMIENTO IMPARCIAL / EQUILIBRADO


***Tomado del CAPÍTULO 5***

«EL ENEMIGO ACECH
DE UN PENSAMIENTO PREJUICIOSO A UN PENSAMIENTO IMPARCIAL / EQUILIBRADO

«Prejuicio es el hijo de la ignorancia.» 
WILLIAM HAZLITT

El prejuicio es una actitud negativa hacia determinadas personas o grupos sociales específicos, y hacia sus actividades, creencias y / o costumbres. Deriva del término latino praejudicium, que en el sentido etimológico significa la acción de juzgar algo antes de que suceda y sin tener bases suficientes. El prejuicio y la rigidez están íntimamente relacionados y se alimentan mutuamente.73 Por ejemplo, los investigadores han encontrado que las personas antisemitas (que atacan la religión, el pensamiento y las costumbres del pueblo judío) y las etnocéntricas (creer que la propia cultura es superior y está por encima de las demás) vienen de familias en las que la disciplina ha sido exageradamente rígida.74 Las emociones negativas que acompañan al prejuicio están relacionadas con sentimientos de frustración, resentimiento, odio, ira desplazada e intolerancia, entre otros.75 

En cierta ocasión un paciente me trasladó su preocupación por su alto grado de agresividad y hostilidad hacia los demás. Además de otros factores, pude detectar en él una cantidad enorme de prejuicios. Subestimaba permanentemente a la gente que lo rodeaba; detestaba su empresa; aborrecía el barrio y la ciudad donde vivía, y se peleaba con todo el mundo. La estrategia principal de intervención que decidí fue que tuviera contacto con los de abajo, los malos, los ineficientes, los de mal gusto, los perezosos y los de dudosa procedencia. Pretendí que pudiera establecer algún tipo de nexo con los grupos y las personas a las que excluía y que, a partir de esa experiencia, intentara evaluarlos desde una óptica más realista. Al principio no fue fácil porque temía exponerse al escarnio de los supuestos enemigos; sin embargo, gracias a esas aproximaciones descubrió que, al no atacar a los demás, la gente era más amable con él y que, al calibrar sus juicios, sufría menos. Consecuentemente con lo anterior, mejoró su trastorno de sueño, la irritabilidad y la ansiedad anticipatoria.

Cuando decidió darle una oportunidad a la gente que no soportaba, a los grupos que subestimaba y al mundo que odiaba, el pensamiento rígido y prejuicioso fue haciéndose poco a poco más flexible y tolerante. Otras técnicas también ayudaron a que el paciente evolucionara favorablemente, pero la clave, lo que de verdad produjo una trasformación sustancial en su filosofía de vida, fue la eliminación de los prejuicios.


73. Grim, L. R.; Markman, A. B.; Maddox, W. T. y Baldwin, G. C. (2009). «Stereotype threat reinterpreted as regulatory mismatch.» Journal of Personality and Social Psychology, 96, 288-304. 
 74. Worchel, S.; Cooper, J.; Goethaals, G. R. y Olson, J. M. (2002). Psicología social. México: Thomson. 
 75. Myers, D. G. (2000). Psicología social. Nueva York: McGraw-Hill



Extracto del libro:
El arte de ser flexible
Walter Riso
Fotografía tomada de internet

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

¡aho! Gracias por tu comentario.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...