domingo, 15 de mayo de 2016

ESCRIBE UNA CARTA A TU INCONSCIENTE


Carta 24

Escribe una carta a tu inconsciente

«Sólo tú puedes decidir qué hacer con el tiempo que se te ha dado.»
Gandalf dirigiéndose a Frodo en El Señor de los Anillos, de J. R. R. Tolkien

Amigo/a:

Cuando un autor, un artista o un emprendedor inicia su proyecto, sólo tiene sus ideas y un papel en blanco. Necesita trasladar las ideas al papel para que empiecen a ser una realidad visible y tangible. El guión de una película, un proyecto empresarial, un evento, un libro, un cuadro o una canción aterrizan en la realidad gracias al acto de escribir. Todo sueño empieza a hacerse realidad cuando se expresa en palabras, cifras, esquemas, imágenes.

En esta carta te invito a que empieces a trabajar en la construcción de tus propósitos mediante un ejercicio muy simple. Puedes decidir llevarlo a cabo o no. Si no te apetece hacerlo, no pasa nada, siempre lo tendrás aquí. Pero me permito animarte a que lo hagas, ya que me consta, por la experiencia de muchas personas, que es de gran utilidad.

Te propongo que te escribas una carta, que dirijas una carta a tu inconsciente en la que expliques...

...cómo te sientes;
.. .lo que ya no quieres y estás dispuesto a cambiar;
.. .la vida que deseas y con qué intensidad quieres que se convierta en realidad;
.. .con qué recursos cuentas para conseguirlo...

Te propongo, en definitiva, que escribas una carta al jefe de tu vida que hay en ti, a tu propia dirección...

.. .a aquello que en verdad eres tú;
.. .a aquel lugar, a aquellas circunstancias, sensaciones y experiencias que quieres vivir;
...a tu deseo profundo e impulsor.

Suena extraño, ¿verdad?

Y suena extraño porque hemos perdido en gran medida la capacidad de dialogar con nosotros mismos. Por eso, es importante recurrir a la imaginación para vencer resistencias.

Te sugiero, por ejemplo, que te pongas en la piel del niño o la niña que escribe una carta a los Reyes Magos o a Papá Noel. Ahora podrías recuperar esa ilusión, aceptando, ya adulto, que esos Reyes Magos o ese Papá Noel eres tú. Que sólo tú puedes conseguir los regalos que deseas.

¿Y por qué es tan importante que escribas esta carta a tu inconsciente? Porque escribir una carta es un gesto de reconocimiento del otro, es manifiestar una apuesta por la intimidad y una esperanza de respuesta. Y cuando las palabras salen del corazón, son además un reflejo sincero de nuestros sentimientos en el momento de ser escritas.

Son muy pocos los que se escriben cartas a sí mismos contándose cómo se sienten y expresando abiertamente sus sentimientos y sus sanas ambiciones...

Menos son los que tienen el coraje de firmar una carta comprometiéndose con su propósito, diseñando una estrategia para su vida y asumiendo el papel de estrategas de su destino.

Como sabes, un estratega es alguien que hace básicamente tres cosas: planificar, dirigir y asignar recursos. Y una estrategia no es más que un plan de actuación. Te propongo, por tanto, que las cartas que en adelante te escribas como plan de realización de tus deseos consten de los siguientes elementos:

1. Descripción de los motivos del cambio.
2. Elaboración del listado de tus deseos.
3. Recursos necesarios para su consecución.
4. Tiempo estimado de realización.
5. Compromiso de realización.

Vamos por partes.

1. Descripción de los motivos del cambio.

Consiste en expresar y enumerar detalladamente las circunstancias que motivan el anhelo de cambio de uno o varios aspectos de tu vida.

Háblate desde el corazón... Ábrete cuanto puedas y sé sincero. Escribe como si el destinatario fuera una persona a la que amas profundamente, de tu total confianza, que sabes que te va a dedicar tiempo, atención y cariño en la lectura.

Es importante que enumeres aquello que quieres eliminar de tu vida. Aquello que ya no quieres llevar en la mochila, que te sobra, que ya no aguantas más. Aquello que si desapareciera mañana haría que te sintieras sumamente feliz.

2. Elaboración del listado de tus deseos.

Llegamos a la esencia de la carta: dejar por escrito cuáles son tus deseos más profundos, los que te impulsan al cambio. Hacer visible el deseo es hacer visible parte de tu inconsciente, por lo que en definitiva le estás abriendo la puerta de entrada al que será tu principal aliado.

Escribe desde lo más profundo de tus anhelos. Déjate llevar por lo que salga, escribe todo lo te venga a la mente, escribe y escribe hasta que sientas que no tienes nada más que decir, sin restricciones ni censuras de ningún tipo. En este punto quiero ofecerte unas recomendaciones concretas:

—Expresa tus deseos en positivo, evita las fórmulas en las que aparezca un «no». Simplemente dales la vuelta. Sustituye, por ejemplo, «no quiero hacer tal cosa» por «deseo hacer tal otra».

—Concreta el deseo, especifícalo. Descríbelo como si ya estuviese realizado al detalle, imaginando nítidamente cómo se convierte en realidad y cómo te sientes tú viviendo en esa situación.

—No hagas objeto de deseo a otras personas. Cada cual vive su vida. Cada cual tiene su propia dirección. Ésta es una carta dirigida a ti, no una carta para manipular a nadie. Es mágica en la medida en que puede transformarte a ti, pero no a los demás. Al cambiar tú, cambiará tu manera de relacionarte con los demás, eso es todo. Y es más que suficiente.

—Y recuerda: tu inconsciente es como un niño, te escucha si le hablas con humor, con emociones, con ilusión, con suavidad, con ternura, como si le contaras un cuento de lo que va a ser tu vida.

3. Recursos necesarios para la consecución de esos deseos.

Para elaborar una estrategia práctica y realista debes partir de una visión lo más objetiva posible de tu situación aquí y ahora. Y para ello es necesario, por encima de todo, que no te engañes. Ni por exceso ni por defecto. Que hagas tu análisis, que te conozcas bien y que reconozcas los recursos internos y externos de que dispones para llevar a cabo tus sueños. Recursos que están dentro y fuera de tu piel y que son el resultado de todo lo que has vivido hasta ahora.

Te darás cuenta de que dispones de muchos de ellos: ilusión, curiosidad, empatia, intuición, entusiasmo, experiencia, creatividad, valentía, espontaneidad, sentido del humor, simpatía, ternura, fuerza, carisma, inteligencia... y tantos otros que podríamos citar.

Tú tienes un enorme bagaje de recursos internos. No los ignores ni les quites importancia, ya que acostumbran a ser muchos y más potentes de lo que imaginas.

Recuerda también que dispones de un recurso externo poderosísimo: darte permiso para pedir ayuda, para contactar y contar con otras personas. Muy a menudo el recurso con mayor capacidad de transformación en el corto plazo es la capacidad de confiar en otro: tu pareja, tus amigos, tus familiares, tus hijos o un profesional pueden ser la ayuda ideal en este proceso.

Y tienes un recurso fantástico: tu imaginación. Empléala para que te dé respuestas en forma de más recursos: desde objetos hasta personas que sean una ayuda en tu estrategia.

Elabora una lista con todos estos recursos, los de dentro y los de fuera. De repente, verás mucho más fácil y posible que tu estrategia se materialice.

4. Tiempo estimado de realización.

Pon un plazo concreto y razonable para la realización de los deseos de tu carta, una fecha en la que creas que serán alcanzados. Poniendo una fecha refuerzas tu compromiso. Una vez fijada, el tiempo empieza a contar... con lo que sólo queda comprometerse y empezar a andar...

5. Compromiso de realización.

El último punto es el más importante de todos. Para que sea útil y real, una estrategia requiere un firme compromiso para ser llevada a cabo. Requiere una firma.

Sin firma no hay compromiso, aquello que has escrito no te pertenece. La estrategia entonces se convierte en una mera fantasía, en una ilusión con fecha de caducidad que desemboca en una desilusión inevitable.

Porque la desilusión acostumbra a ser la consecuencia lógica y natural de una ilusión no perseguida tenazmente, o sea, sin compromiso.

Firmar la carta implica que te comprometes con tus deseos, que eres tú quien los ha plasmado en el papel y quien los hará realidad...

Y, sobre todo, supone que pones fe en ello. Que confías en que se realizarán. O lo que es lo mismo, que confías en ti.

Es muy importante que a tu inconsciente le quede eso muy claro, que vea certeza y determinación en tu propósito.

Que tu niño interior vea claramente que tu adulto de hoy apuesta por sus deseos.

Acaba la carta con tu compromiso, algo así como:

«Declaro que voy a generar, merecer y obtener la realización de estos deseos en tal fecha».

Revísala periódicamente. No la olvides. Recuerda que una vez firmada es como un compromiso con tu principal cliente, que eres tú.

Si no crees de verdad que llevarás a cabo el compromiso de ir a por tus deseos, no hagas la carta, y sobre todo no la firmes. No juegues con tus propias expectativas: sé una persona honesta, realista y respetuosa con lo pactado.

Por supuesto, el mero hecho de escribir la carta no cambiará de repente tu vida. La carta es una apuesta de ti por ti, y eres tú el que tiene que moverse para ganarla. La carta es la estrategia, el mapa, pero la realidad la construirás tú día a día. Con ilusión y perseverancia.

En definitiva, este ejercicio está pensado para activar tu inconsciente y generar en ti una actitud positiva ante la vida.

Porque al final, el cambio no es más que...

...percepciones y actitudes positivas trabajando en una misma dirección...
.. .movidas por el deseo...
.. .y con el apoyo de todo el poder de tu inconsciente.

Ten la carta cerca de ti, a mano, o bien expuesta en el lugar en que pases más tiempo. En tu mesa de noche, en tu despacho, en tu cartera o colgada en tu habitación, en cualquier lugar donde la encuentres y la puedas leer con cierta frecuencia.

Repásala antes de tus momentos de silencio o meditación. Repásala también antes de acostarte y al levantarte por la mañana.

Esta carta activará en ti lo que los psicólogos conocen como «la profecía que se autocumple».

Además, con la firma de la carta se pondrá en marcha «el principio de sintonización». Verás que si tu propósito es firme, empezará a actuar el «principio de atracción de lo semejante» y se generarán situaciones que favorecerán tus deseos.

Puede parecerte algo esotérico, pero en realidad es una cuestión de sintonización: dependiendo de la frecuencia con que emites, la vida te responde.

Y ten la suficiente inteligencia para redefinir la estrategia cuantas veces sea, si lo crees necesario.

No conviene ser rígido en tus propósitos. Porque a medida que vayas avanzando será imprescindible que vayas modificando.

Date el permiso de cambiar, de redefinir, de mandarte muchas cartas a lo largo de tu vida... Ya que lo que deseas hoy es muy posible que sea distinto, en parte o en todo, a lo que desearás dentro de veinte años.

Vive tu vida. Vive la vida que eres capaz de imaginar...

ESCRIBE CARTAS A TU DIRECCIÓN.

¡Las estás esperando desde hace tiempo!

Un afectuoso abrazo.
Álex

P. D. Dijo Stephen R. Covey: «Y puedo cambiar. Puedo vivir a partir de mi imaginación y no de mi memoria. Puedo relacionarme con mi potencial ilimitado en lugar de hacerlo con mi pasado limitador. Puedo convertirme en mi propio creador.»


Extracto del libro: 
La brújula interior
Conocimiento y éxito duradero 
Álex Rovira Celma

2 comentarios:

  1. Me interesa el tema del cambio personal. Me da la impresión de que antes de actuar hay mucho que cambiar desde el interior y en ese proceso de cambio puede no haber mucho cambio externo y puede resultar un tiempo desesperante. Forzar el cambio externo sin el trabajo completo en el interior puede llevar a un camino de frustración.

    Un saludo

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    Respuestas
    1. Rafael, un gusto leerte...A algunos nos resulta depresivo y frustrante trabajar en el exterior sin haberlo hecho en el interior. Compartimos, hay veces que cuando inicias de dentro, ya no hay muchos que cambiar fuera. Un abrazo, gracias.

      Eliminar

¡aho! Gracias por tu comentario.

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