miércoles, 25 de enero de 2017

REACCIONAR MENOS Y ACTUAR MÁS


El despertar debe ser una sorpresa. Cuando usted no espera que algo suceda, y sucede, usted se sorprende. Cuando la esposa de Webster lo encontró besando a la empleada doméstica, le dijo que estaba muy sorprendida. Webster era escrupuloso en el uso preciso de las palabras (lo cual es comprensible, puesto que escribió un diccionario), de manera que le dijo: "No, querida, el sorprendido fui yo. ¡Tú estás atónita!".

Algunas personas hacen del despertar una meta. Están decididas a lograrlo; dicen: "Me niego a ser feliz hasta que haya despertado". En ese caso, es mejor que usted sea como es; sencillamente ser consciente de su manera de ser. La simple consciencia es felicidad, comparada con el esfuerzo de reaccionar siempre. La gente reacciona tan rápido porque no es consciente. Pero a medida que se desarrolla la consciencia, usted reacciona menos y actúa más. Realmente no importa.

Cuentan que un discípulo le dijo a su gurú que se iba para un sitio lejano a meditar con la esperanza de lograr despertar. de manera que cada seis meses le enviaba a su gurú una nota para informarlo acerca de su progreso. El primer informe decía: "Ahora comprendo lo que significa perderse a sí mismo". El gurú rompió la nota y la tiró al recipiente de la basura. A los seis meses, recibió otro informe que decía: "Ahora he logrado ser sensible a todos los seres". También la rompió. Un tercer informe decía: "Ahora comprendo el secreto de lo uno y de lo múltiple". También lo rompió. Y así siguió durante años, hasta que no llegaron más informes. después de un tiempo, al gurú le dio curiosidad, y un día se encontró con un viajero que iba a ese sitio lejano. el gurú le dijo: "¿Por qué no averigua qué le pasó a ese hombre? Finalmente recibió una nota de su discípulo. Decía: "¿Qué importa? Y cuando el gurú la leyó dijo: "¡Lo logró! ¡Lo logró! ¡Finalmente lo logró!".

Y tenemos la historia de un soldado que estaba en el campo de batalla y que, sencillamente, dejaba su rifle en el suelo, recogía un pedazo de papel que había por ahí y lo miraba. Luego lo dejaba caer al piso. Después se dirigía a otra parte y hacía lo mismo. Los demás decían: "Ese hombre se está exponiendo a la muerte. Necesita ayuda". De manera que lo hospitalizaron y consiguieron al mejor siquiatra para que lo tratara. Pero eso no parecía producir ningún efecto. el soldado andaba por los pabellones recogiendo pedazos de papel, los miraba distraídamente y los dejaba caer al suelo. Finalmente dijeron: "Tenemos que licenciar a este hombre". De manera que lo llamaron y le dieron un certificado de licenciamiento; él lo tomó distraídamente, lo miró y gritó: "¿Éste es? ¿Es este?. Finalmente lo logró.

De manera que empiecen por ser conscientes de su situación actual, cualquiera que ella sea. Deje de ser un dictador. Deje de tratar de forzarse a algo. Entonces, algún día comprenderá que sencillamente, por la consciencia usted logró lo que estaba tratando de conseguir.


Extracto del libro:
Despierta (charlas sobre la espiritualidad)
Anthony de Mello
Fotografía tomada de internet

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